Este post forma parte de Yo Lesbicanaria un espacio en el que invito a otras chicas lesbianas y bisexuales a quienes admiro a escribir un post como invitadas en el blog para mostrar lo diferentes que somos y que existimos lesbianas de todos los tipos. Así que denle la bienvenida a Lorca
Aun sorprendida por la petición de “sita” Rogue, agradecida y emocionada, mi primera decisión fue la de escribir un relato alusivo al hecho, pero cuando comencé, me dije
-Creo que lo que te piden lorquita es que les cuentes algo de tu vida, esa vida tannnn lesbicanaria que llevas. Me conteste. Yo misma-¿Tú crees? Yo.- pues sí, eso creo. Yo misma.- pero si mi vida es una … en fin corramos un estúpido velo.
Y anduve discutiendo conmigo misma ( si lo se, soy algo esquizoide) hasta que decidí cual iba a ser el argumento de mi disertación en YO LESBICANARIA.
Yo.- ¡¡pues el blog!!, ¿cómo no había caído antes?, anda que no estaba claro.
¿Cómo decidí empezar el blog?, por pura temeridad e ignorancia.
Este post forma parte de Yo Lesbicanaria un espacio en el que invito a otras chicas lesbianas y bisexuales a quienes admiro a escribir un post como invitadas en el blog para mostrar lo diferentes que somos y que existimos lesbianas de todos los tipos. Así que denle la bienvenida a The Lost Dreamer
Siempre dicen que la música es el lenguaje del alma y, a la hora de la verdad, cuando una canción nos emociona, lo hace independientemente de cómo, cuándo, quién o para quién se haya compuesto. Y, aunque todo esto sea verdad, tenemos que admitir que siempre hay algún momento en el que nos gustaría pensar que esa canción que tanto nos entusiasma o esa chica que tanto nos gusta cómo canta, lo hiciera pensando en otra chica. Porque hay una gran diferencia, no sabemos bien dónde pero la hay, entre que una piense en la chica de sus sueños mientras escucha una canción bonita y que dicha canción esté compuesta y/o interpretada por una chica pensando en otra. Y lo mismo nos pasa con las películas, libros y series de televisión: si la cosa sucede entre dos chicas, nos volvemos locas.
Y, por supuesto, hay chicas que componen y cantan pensando en otras muchachas. Cierto, no son tantas como nos gustarían, pero hay unas cuantas. Yo escucho mucha música (de hecho, escribo con unos amigos un blog sobre este tema) y a lo largo de los años me he ido encontrando con muchas músicas lesbianas o bisexuales que me han ido gustando más o menos. Lo que os ofrezco en este post es, por lo tanto, una lista muy personal de canciones compuestas y/o interpretadas por chicas lesbianas o bisexuales. Por supuesto, no están todas las que son, pero me alegraré si logro descubriros alguna.
Este post forma parte de Yo Lesbicanaria un espacio en el que invito a otras chicas lesbianas y bisexuales a quienes admiro a escribir un post como invitadas en el blog para mostrar lo diferentes que somos y que existimos lesbianas de todos los tipos. Así que denle la bienvenida a Formentera
En estos momentos, con sólo leer el título supongo que ya os estaréis preguntando lo siguiente Pero, ¿existe la comida lésbica? Pues seré breve: en mi opinión NO. Claro que es posible que la comida lésbica tenga el mismo superpoder que nosotras: la invisibilidad. A pesar de estas aparentes dificultades, aquí me hallo, dispuesta a escribir tooooodo un post sobre la comida lésbica.
En primer lugar, los “cariñosos” términos con los que nos apodan: tortilleras o bolleras, ambos referencias a comida. Una de las posibles explicaciones de la etimología de la palabra “tortillera” parten de la manera de hacer las “tortillas” mejicanas y llegan a… mejor no os lo desvelo y dejo que lo explique directamente Jesusa Rodríguez en este fantástico video.
Este post forma parte de Yo Lesbicanaria un espacio en el que invito a otras chicas lesbianas y bisexuales a quienes admiro a escribir un post como invitadas en el blog para mostrar lo diferentes que somos y que existimos lesbianas de todos los tipos. Así que denle la bienvenida a Butterflied
Let me tell you the story… ¡Uy, uy! Perdón. Es que de tanto ver películas con ligero subtexto lésbico en sueco con subtítulos en inglés, ya no sabe una ni en qué idioma pensar. Empiezo de nuevo. Dejad que os cuente la historia sobre cómo ser lesbiana me cambió la vida:
Yo fui una alumna brillante desde que entré en el colegio, la típica a la que todos los profesores adoran, la que nunca suspendía y a la que un día le dijeron que era “superdotada”. Me ofrecieron en dos ocasiones adelantarme de curso para estar a un nivel más acorde con mis capacidades pero siempre les agradeceré a mis padres que rechazasen la primera oferta y a mí misma rechazar la segunda, porque si no ahora no sería quién soy ni conocería a la gente que conozco.
Nunca me consideré una chica guapa y cuando las hormonas hicieron acto de presencia y el acné y los kilos de más decidieron hacerme la vida un poquito más difícil, aún menos. Pero bueno, yo estaba muy centrada en sacar buenas notas, en leer todo lo que pasaba por mis manos, en ver cine y documentales y no me interesaban las relaciones amorosas… Hasta que apareció ELLA. Con mayúsculas.
Rubia, bronceada, con las curvas justo donde las tenía que tener… Inteligente, mayor que yo, lo que la hacía superinteresante a la vez que inalcanzable, con un puntito borde que me volvía loca… Al principio no sentí nada especial ni diferente, pero llegó un día en el que me tuve que sentar a tener una charla conmigo misma (¿loca yo?) y decirme: “Stella, aquí está pasando algo.” Porque no era normal que la echase de menos cuando pasaba mucho tiempo sin verla. Que se me acelerase el corazón cuando la tenía cerca, que me inventase cualquier tontería porque me hiciese un poco de caso. “Lo disfrazan de amistad…” decía la famosa canción de Mecano que, como buenas bolleras que sois, debéis conocer. Y en mi caso lo disfracé de admiración a pesar de que la atracción sexual que llegué a sentir por ella se me hizo a veces insoportable.
No podemos negarlo, todas estamos con los nervios de punta por el final de la novena temporada de Anatomía de Grey. Arizona le ha puesto los cuernos a Callie, aún no sabemos hasta donde se extiende “el pecado”, pero las cosas no pintan nada bien para la pareja, y eso pone nerviosa a cualquier chicas. ¿Qué sucederá con nuestras chicas?
Me temo que seguiremos sin saber señoras, porque por más que lo he intentando aún no consigo la habilidad de ver el futuro, pero por lo menos podemos ir teniendo un atisbo de por donde van a ir los tiros porque se ha publicado el primer sneak peak (adelanto) en el que podemos ver a una de nuestras protagonistas, en este caso Arizona, en el último episodio.
Hola bienvenidas a este mundo de cosas lesbicanarias. Si eres lesbiana o bisexual pasa paisana, si eres hetero deberias replantearte las etiquetas o si no no estarias aqui (es broma, es broma, relajate) si eres hetero bienvenida tambien.