En el episodio pasado de Orange Is The New Black descubrimos la historia de Morello y flipamos en colores, porque creo que ninguna se lo esperaba. También vimos a Red ponerse las pilas una vez más y a Vee metiendo cizaña entre Taystee y Poussey, algo que yo jamás le perdonaré. ¿Listas para descubrir lo que pasa en el quinto episodio? Pues vamos allá sin más dilación.

El quinto episodio de la segunda temporada de Orange Is The New Black comienza como un día de mierda. No, en serio, les hablo literalmente. Las latinas están haciendo fila para ducharse cuando de repente, todos los resumideros empiezan a echar aguas fecales. No es una buena manera de empezar el día chicas, sobre todo si estás encargada de la cocina. Así que Gloria, que desde que obtuvo el puesto está aprendiendo a convertirse en la líder del barrio latino, lleva a sus chicas hasta las regaderas de «el ghetto» (las chicas negras) dispuesta a tomarlos a la malagueña.
Obviamente a las chicas del ghetto no les hace ninguna gracia que quieran quitarles su turno en la ducha, así que la cosa se empieza a poner fea, sobre todo cuando llega Vee a liderar la defensa de las duchas. La cosa se pone física cuando flaca y Black Cindy se meten unos cuantos empujones. Nada que sea peligroso porque Maxwell (la guardia) las detiene de inmediato.
Flaca se queja de que Black Cindy la empujó (y es verdad, pero ella no se quedó atrás) y ella responde empujándola de nuevo delante de la guardia. Obviamente la mujer le pone una advertencia, y de paso le da permiso a las latinas para que se bañen ahí. Parece que se avecina una guerra abierta entre los dos bandos lesbicanarias. ¿Con quién están sus lealtades?

