
No es ningún secreto que me encantan los videojuegos, he trabajado durante muchos años escribiendo reseñas y probando consolas (lo sé, es un trabajo muy duro), y mucho antes en la tienda de videojuegos de mis padres. Así que me gusta decir que he nacido con los videojuegos en la sangre. El caso es que quienes son jugonas como yo sabrán que es muy difícil encontrar personajes o buenas historias lésbicas en este medio. Hace años les hice una lista de 5 videojuegos en los que puedes ser lesbiana, y aunque todos los que nombre son geniales, son realmente muy pocos si lo comparamos con la tonelada de títulos que he tenido la oportunidad de probar. Por eso decidí hablarles hoy de Gone Home porque me ha asombrado encontrarme un videojuego con una historia lésbica maravillosa.
Hay videojuegos que te encantan por que te diviertes machacando botones o jugando con las amigas, otros en los que te conquista la historia, pero hay un lugar tremendamente más elevado en el que se encuentran aquellos títulos que simplemente te enamoran y te llegan al corazón. Juegos que te hacen llorar de felicidad, como me pasó con To The Moon o en los que conoces una historia en la que te ves perfectamente reflejada como en Gone Home, por eso es que me he decidido a recomendárselos.
La historia de Gone Home nos pone en los zapatos de Kaitlin, una estudiante que vuelve a casa después de haber hecho un viaje de mochilera por Europa. El problema está en que cuando llegas a tu hogar lo encuentras vacío, la única pista que tienes es un críptico mensaje que te ha dejado tu hermana menor en la puerta:

Siento no poder estar ahí para verte, me es imposible. Por favor, no intentes averiguar dónde estoy, no quiero que papá y mamá nadie lo sepa. Volveremos a vernos algún día. No te preocupes. Te quiero.
Sam
Leer más