La situación en Rusia en materia de los derechos LGBT se ha vuelto intolerable. Desde que pasara la ley homófoba «contra la propaganda gay», la intolerancia y la homofóbia se han disparado en el país a un grado que nos tiene que poner a todas los pelos de punta. Por eso me ha encantado el gesto que las atletas suecas han tenido en el Mundial de Atletismo en Moscú. Al menos dos de ellas han participado en la competición con las uñas pintadas de colores para hacer patente su desacuerdo con la situación que se está viviendo.
Emma Green Tregaro que ganó dos medallas de bronce en salto de altura en los mundiales del 2005, no solamente se unió a la protesta, sino que también hizo aún más patente su opinión al postear en Instagram una fotografía de su mano junto a hashtags como #Orgullo y @Moscu2013.

