¿Cómo va todo por sus vidas señoras? En la casa de «The Fosters» las cosas han estado movidas esta semana, parece que se avecinan muchos cambios y ya saben que esas cosas no siempre sientan del todo bien. ¿Listas para descubrir que ha pasado con estas dos madres con cinco hijos?
Empezamos la mañana con toda la familia revolucionada. Es lo que tiene tener un baño para 5 niños, que todos terminan peleándose por entrar. El pobre de Brandon (que es el más buenazo) termina bailando con la más fea y termina duchándose con agua fría. Obviamente no está nada contento.
Mariana mira con desdén a Callie porque siempre se viste con la misma ropa (no tiene más), y le ofrece algo que ponerse, pero obviamente sus gustos son distintos. Eso sí, luego se asegura de poner sus joyas a buen resguardo no vaya ser la de malas… ais Mariana… Callie se indigna y le echa en cara que ella vaya de buena cuando ha dejado que Jesus pague sus platos rotos.
Brandon aprovecha que se encuentra a su novia en el pasillo para contarle todas sus penas. No es que odie su nueva situación familiar, pero le vendría bien un poco de privacidad. Mientras tanto, Mariana y su mejor amiga están hablando de Jesus, teóricamente, Mariana se siente culpable, aunque la verdad no lo parece.




