Good morning por la mañana señoras. La semana pasada fue muy movida en Venice. Descubrimos que Lara le miente a Ani porque no quiere dejar de ser princesa azul y por ello se ha convertido en nuestra reina de copas. Que cuando Gina y Ani bailan pegaditas nos entra a todas el remordimiento pero ¡ah como lo disfrutamos! y nos debatimos por horas entre tres menús.
Esta semana sabremos que todos guardamos secretos algunos muy importantes, otros un poco más tontos, pero todos afectaran el ecosistema de Venice cuando se revelen. ¿Están listas para el viaje?

Las que no empiezan muy bien que digamos la mañana son Ani y Lara. La primera porque al entrar a la casa (recordemos que su novia le había regalado una) se encuentra su princesa azul totalmente perdida en el sillón. Y a estas alturas del partido ya no podemos hacernos patos chicas. Osea, vale que queriamos cerrar los ojos porque la mujer es guapísima, linda, escritora de éxito y demás, pero ya no podemos negar que le da al drinking a un nivel peligroso, y Ani tiene cara de haber descubierto exactamente lo mismo.
La pobre se nota que no sabe que hacer para ayudar a su novia que por otro lado está en el quinto sueño ahora mismo pero cuando despierte va a tener una resaca que no es normal. Mi única duda es ¿cómo llegó del coche al sillón?




