
En este último mes muchas de ustedes han notado que el ritmo de lesbicanarias ha bajado. Los resúmenes de episodio no están al día, hay menos posts, que digo ¡hay días en los que nos se ha escrito nada! ¿Qué está pasando? Pues el caso es que desde el mes pasado estoy en México porque he venido a visitar a mi familia y cuando una se ve en la dicotomía de abrazar a sus padres un rato, hacer loqueras con sus hermanas, pasear con los sobrinos o escribir en lesbicanarias, tengo que admitir que han salido ganando los primeros. Por eso es que este mes voy con retraso en la vida. Pero va a valer la pena porque ¡volveré con energías renovadas la próxima semana!
Como hace mucho tiempo que no venía a México (casi tres años) estoy disfrutando muchas cosas de mi país natal. Lo primero desde luego es mi familia, estoy apapachando tanto a mis sobrinos que mis hermanas temen que cuando me vaya nadie pueda controlarlos XD. Pero cuando pequeñas voces con cara de angelitos te dicen «Pau Pau» una no puede resistirse. También he aprovechado para comer mil cosas de las que tenía antojo. Creo que he perdido mi figura mientras estoy aquí porque estoy segura de que he subido unos cuantos kilos por andar haciendo la dieta T (tacos, tamales, tortas, tortillas, etc).
Como mi ciudad natal, Durango, está super cambiada, he aprovechado para pasearme y perderme. Y lo de perderme lo digo de manera literal, porque como hicieron unos boulevares nuevos decidí usar el GPS para ir a casa de una amiga y terminé en un lugar perdido de Dios, me costó un ovario y la mitad del otro encontrar el camino de vuelta.




