![]()
Escrito por: CindyAparicio
Normalmente me paso la vida escribiéndola en 140 caracteres pero cada cierto tiempo algo extraordinario ocurre que me impulsa a escribir un poco más. Este es uno de esos casos extraordinarios, ¡que emoción que seas testigo!. México es mi patria, el mundo mi hogar y estas líneas mi yo más sincero.”
¡Hola mis queridas lesbicanarias! Hoy les doy la bienvenida de regreso a este espacio con más emoción que de costumbre, no es que los 7 tequilas que llevo encima o el mar frente a mi tengan algo que ver con ello, sino porque después de un capítulo muy serio como el de la semana pasada, los espíritus subtextuales nos han bendecido con otro capítulo super #gayzzoli.
Nuestra pareja favorita empieza esta vez con otra habitual escena en la casa #Gayzzoli, que en este caso es la casa de Maura, donde la Dra. Isles y Jane están acurrucadas viendo el beisbol mientras mamá Rizzoli les cocina algo para comer. ¿Acaso no es mamá Rizzoli la suegra que todas quisiéramos tener? Maura y mamá Rizzoli aparentemente han hecho muchos progresos en eso de la relación nuera-suegra y comienzan a molestar a Jane hablando sobre lo único que le hace “vomitar”: Hombres.

La alegría marital termina pronto cuando uno de esos especímenes entra por la puerta, tranquilas es tan sólo Tommy Rizzoli, el hermano de Jane quien recién acaba de salir de la cárcel. Tommy le informa a Maura que ha reparado el inodoro de la casa de huéspedes como agradecimiento por “todo lo que ha hecho por él” lo cual hace sonar las alarmas de Rizzoli quien cuestiona celosamente a su chica exactamente cuando su hermano abandonará la casa. Maura responde que tener a Tommy de invitado no es un favor para Jane sino para mamá Rizzoli. Cuidado, Jane, cuando tu novia y tu madre se ponen del mismo lado… puede ser altamente peligroso.


