Señoras irse preparando deberían para soltar sus más oscuros secretos. Porque esta semana nuestro episodio de The Real L Word: Los Angeles va sobre juguetes sexuales. ¿Los usan?, ¿No los usan?, ¿por qué? Ustedes todavía no lo sé pero lo que sí puedo decirles es que Whitney los ha usado de todos los tipos (o al menos eso presume). Jill por su parte se pone roja con tan solo escuchar la pregunta y dice que su cara era igual la primera vez que entró en una sex shop. Tracy nos cuenta que para ella fue como entrar en otro mundo lleno de cosas. Mikey nos hace un repaso por todo lo que vio. Nikki se asegura de dejarnos saber que ella en la cama es totalmente abierta. Y si eres una pillow princess te agradará saber que a Rose le va eso de hacer todo el trabajo ella.
Por cierto, un poco fuera de tema pero interesante el comentario de Mikey. Y es que la rubia piensa que eso de ser monógama viene muy bien al bolsillo por aquello de tener que cambiar de juguetes. LOL que risa me dio eso, sobre todo porque yo también pienso que si cambias de pareja es imperante empezar de cero. Eso del reciclaje en este caso mejor que no. Al menos a mi me sentaría mal…mmm ¿ustedes que opinan?
En fin volvamos al episodio, una vez pasado todo este rollo de los juguetes si o no, volvemos a la triste y cruda realidad donde Mikey está de malas porque el show se le viene encima y la presión empieza a apretarle y ella lo paga poniéndose de mala uva.

Nikky y Jill han invitado a su amigo Dan a casa porque quieren hacer algunos cambios en el salón. Las chicas van a celebrar una recepción en Hanukkah y quieren que todo esté perfecto. El caso es que Dan encuentra que todo es un desastre (menos mal que no ha venido a mi casa). La pintura mal, la mesa parece de cartas en lugar de una de comedor y las cortinas son horribles (LOL).


