
A medida que pasa el tiempo, me gusta más y más Portia de Rossi. No porque sea una mujer muy guapa, que para que vamos a negarlo, lo es; sino porque nos ha permitido ver, a través del tiempo como ha madurado hasta aceptarse completamente y no tiene miedo de dejar expuestos sus errores por el camino para que los demás podamos aprender algo.
Siempre he pensado que ser una figura pública es algo muy difícil, sobre todo cuando se trata de admitir que no eres perfecto. Después de todo, todos queremos dar siempre la mejor impresión. En fin, que es difícil ser natural y es complicado equilibrar las cosas. Así que encontrarse una lesbiana que no solamente está fuera del armario, sino que actúa con total naturalidad al respecto y está dispuesta a hablar y a trabajar activamente es una bendición y Portia de Rossi (junto con su esposa Ellen DeGeneres) es justamente eso.
Este mes, la actriz apareció en la portada de la revista The Advocate donde estuvo hablando sobre su proceso para conseguir pasar de lo que el mundo del espectáculo le exigía para ser ella misma, su matrimonio con Ellen y un montón de detalles interesantes, (les recomiendo que se lean la entrevista completa), pero uno de los trozos de la entrevista que más me gustó, fue en el que explicó porque decidió convertirse en una persona más vocal sobre el matrimonio gay. Esta fue su respuesta al hablar sobre su decisión de exponer su opinión en aquel episodio de The View en el que articuló una defensa impecable ante la tontísima pregunta de Elisabeth Hasselbeck:
