En el quinto episodio de Venice la serie descubrimos que a Gina le gusta ejercitar sus dedos (twitteando mal pensadas) y a Owen los biceps. Que a Tracy le gustan las gominolas y que Gina puede ser romántica y encima se acuerda de cada palabra que Tracy ha pronunciado desde que se conocen.
¿Será tan revelador el episodio de esta semana? Pues aquí estoy yo para contárselos, eso sí, aviso que los Kleenex pueden ser necesarios.

Nuestro episodio comienza con el hermanísimo a mitad esa cita a ciegas de la que hablaba con Gina en el episodio pasado. ¿La recuerdan?, esa a la que Guya lo comprometió a ir y de la que él tenía tanto miedo. Pues bien, resulta que la susodicha con la que le tocaba citarse se llama Sami Nelson (Gina Tognoni a quien conocimos en Guiding Light como Dinah) y no se ustedes pero a mi no me importaría tener una cita a ciegas con ella.
Sami comienza diciéndole a Owen que siente mucho si su tía lo hizo venir lo que se dice «voluntariamente a fuerzas» a la cita. Le cuenta que acaba de volver de un viaje y está viviendo con ella y la mujer se preocupa de que no tenga mucha vida social. El hermanísimo responde que está encantado de la vida, aunque luego termina por confesar que en un principio estaba muy nervioso porque una vez tuvo una cita a ciegas que fue horrorosa.



