Leo con tristeza y asombro en Lesbian Lips que la escritora Illy Nes ha sido víctima de una agresión homófoba en París. El relato es escalofriante y me ha devuelto ese extraño sentimiento de indefensión que se me mete en el cuerpo cada vez que salgo de mi burbuja y me doy cuenta de que estas cosas siguen pasando en nuestro mundo.

A continuación paso a relatar, y para que así quede constancia, los hechos tan incomprensibles como brutales de los que una amiga mía y yo misma, Pilar García, nacionalidad española, con domicilio en… fuimos objeto por parte de una patrulla policial en la ciudad de París.
El pasado sábado día 25 de agosto a las 3 de la madrugada varios amigos cenamos juntas. A la salida del restaurante (citar nombre y calle) una amiga y yo nos fuimos juntas, Paris es una ciudad difícil para conducir, yo apenas conozco bien el camino a casa, ni tampoco me sentía muy bien como para hacerlo. De modo que ella se ofreció a llevar el coche, mostrarme el camino mas rápido y de paso dejarme en casa ya que ambas vivimos a escasa distancia. Al girar a la derecha por la calle Pyrinees, a unos 300 metros se encontraba una patrulla a marcha muy lento. Al incompararnos a la vía la patrulla aceleró y nos corto el paso ordenándonos que nos detuviéramos de inmediato en el carril bus, cosa que obedecimos. Es decir, a un lado de la carretera para no entorpecer el posible paso de vehículos. Cabe destacar que apenas pasaban vehículos dado que era muy tarde, y en agosto la noche de Paris no es muy activa; de modo que fueron pocos los vehículos que nos cruzamos en el camino, incluso dos patrullas con la primera nos cruzamos y con la segunda nos detuvimos junto a ellos en el mismo semáforo, con la que no hubo problema alguno.
Volviendo al caso, una vez detenidas y con la ventanilla abierta (era una noche bastante calurosa), visiblemente sorprendida mi compañera me pregunta: “¿Por qué nos para la policía? Quizás porque tú matricula es española.” A lo que contesto “No tengo ni idea”.
Al detenernos un policía de unos 50 años y pelo canoso se acerca y en tono amenazante y con cierta agresividad en sus movimientos dice en francés que hemos invadido el carril bus. Mi amiga le dice “disculpe señor agente, pero no invadí el carril bus” el hombre insiste gritando que hemos invadido el carril bus y algo que no logro entender porque mi comprensión del francés es precaria. De modo que mi compañera le dice al agente en francés que no cree haber invadido el carril bus, que lo ha hecho porque así se lo ordenaron. El agente vuelve a dar voces y mi amiga con gestos le indica” que no es necesaria tanta agresividad” que por favor no grite. Siempre gritando el policía le pide los papeles del vehiculo. Ella se quita el cinturón de seguridad y se gira hacia mí para pedirme los documentos, momento que el policía aprovecha para abrir la puerta del coche y sacarla violentamente empujándola e inmovilizándola contra la puerta trasera del coche.
