Anatomía de Grey nos ha regalado un semillero de parejas lésbicas a lo largo de los años. Algunas más importantes que otras pero Callica fue la primera y por eso le tenemos un cariño especial. No terminó como esperábamos pero sentó las bases para una de las parejas lésbicas que más longevas que hemos tenido en televisión.
La relación romántica de Callica comienza como una amistad. Erika es una persona que de primera mano parece muy dura y sin sentimientos, totalmente lo contrario a Callie. Pero la latina consigue dar con el lado amable de la rubia porque ve más allá de esa fachada de mujer dura que tiene enfrente.
Por esa razón, Erika se abre muchísimo con Callie y las dos se llevan muy bien. Tan bien que cuando Addison (que solía ser la mejor amiga de Callie antes de marcharse) regresa al hospital y ve la química que tienen juntas, le pregunta directamente si están liadas.