Y aquí estamos de vuelta porque la historia de Dani y Arlet no nos da respiro, por suerte, que con la escasez reinante, se agradece. La semana pasada nuestra siempre poco decidida ante la vida, Arlet, le había sugerido a Dani que podrían intentar ser madres adoptando. Supongo no habrá pensado en esa posibilidad como … Leer más
¡Bienvenidas nuevamente! Ya sé que estamos todas con el jingle bell, jingle bell pero dejemos un momento el espíritu navideño de lado y prestémosle un poco de atención a nuestras Darlet, quienes no importa si es Navidad o no, ellas nos hacen sufrir todo el año (bueno, de vez en cuando alguna alegría nos dan).
La semana pasada había quedado instalado el tema por excelencia de cualquier parejita bollo que se precie cuando está feliz, “bebés”, y esta semana no crean que el tema ha desaparecido, al contrario, ahí sigue y yo se los voy a contar.
Este episodio comienza con Dani en una consulta ginecológica, pero como no fue simplemente a hacer un chequeo, ni siquiera Arlet sabe que está ahí.
Bienvenidas mis pequeñas saltamontes (capaz hay pequeños también, pero no se hacen oír). Increíblemente el episodio anterior no fue uno más, así sin enterarnos como ni cuando, resulta que era el último de la segunda temporada. Para nuestra suerte, nada de tener grandes esperas ni mucho menos, sólo una semana más tarde tenemos el primero de la tercera temporada. Eso sí, mientras para nosotras solo paso una semana, en la historia de las chicas han pasado 6 meses desde que las vimos por ultima vez felices en una aparente reconciliación.
Esta tercera temporada nos muestra a nuestras Darlet nuevamente juntas, con convivencia, plantitas en común y en cualquier momento nueva mascota. Y como es previsible, si una pareja de chicas está feliz, lo que se les ocurre a los guionistas ¿que puede ser? No, separarlas ya nos llevó toda la temporada pasada, con lo cual va la otra idea que tienen siempre. Bebés. ¿Tenerlos o no tenerlos? Esa es la cuestión.
Bienvenidas nuevamente…y yo que pensaba que este era el último resumen pero no, todavía hay más Plan V, yo creería que uno más pero en realidad tampoco estoy segura, así que hasta que no diga “Fin” seguimos.
Si el episodio anterior fue a puro drama, el que vamos a ver ahora es puro magia…negra. Si algo nos faltaba en el listado de conflictos torteriles era incluir espíritus y cuerpos poseídos (no en ese sentido) por fuerzas del mal.
Como no podía ser de otra manera quien estuviera metida en hechicerías y demases, tenía que ser el alma oscura de la historia, la reprimida cuñadita. Que será muy del opus pero aparentemente alternó el catecismo con las clases de vudú, espiritismo, etcétera.
Antes de ir a ese tema, que es el central de este episodio, hagamos un repaso de los personajes para ver en que anda cada uno. Como recordaran (y sino para eso estoy yo), Laura fue atropellada al final del episodio pasado mientras Ana la perseguía para volver a declararle su amor. Ramiro había salido del armario con el padre. Mara y Pato se habían acostado pero en vez de terminar felices, terminaron llorando, y Flor tenía una cita pendiente con su psicóloga.
Y aquí estamos de vueltas mis Darlet fans. El episodio pasado fue un tanto bajón para nuestras chicas porque el tortugo emprendió viaje al cielo de las tortugas y nos las dejó un poco decaídas, pero este episodio pinta mucho menos trágico. ¿Qué ha sucedido con nuestra parejita de momento separada? Eso es lo que vamos a averiguar.
Este episodio comienza con Arlet que se aparece por el bar de Dani y Paula, ahí Paula aprovecha para invitarla a una cena que va a preparar para todas las amigas, pero Arlet (que recordemos desde su época fatídica con Francina no ha vuelto a hablar con ellas) piensa que quizá no sea una buena idea. Dani aprovechando que Paula se va a buscar algo le recomienda que vaya porque si sigue así las va a perder para siempre. Arlet le dice que de momento no puede y se escapa del tema preguntándole a Dani sobre un casting que tiene que hacer. Y aquí me llama mucho la atención lo amiguitas que están las dos, o sea… ¿se volvieron amigas por el tortugo? ¿Así de repente? ¿Desapareció Francina y con ella la distancia entre estas dos? No digo que esté mal que sean amigas, sino que me pareció que pasaron de la separación total a ser las mejores amigas de un día para el otro. Igual lo de amigas está por verse…porque se tiran unas miradas de hambre la una a la otra que para qué.
Bienvenidas nuevamente, parecía que no volvía con las aventuras de Malena San Juan en Para Vestir Santos, pero como la nena no deja ser vivo sobre la tierra sin echarle el ojo, siempre nos da una nueva oportunidad.
¿Qué pasó hasta hoy en su vida? A nivel sentimental estuvo descansando increíblemente, no por elección sino forzada por una breve (porque en esta historia todo es breve, los amores, las crisis, las enfermedades, etcétera) crisis mental. Y no, no estoy hablando de manera figurativo, Malena anduvo un poquito loca, veía a su madre muerta y tenía conversaciones con ella. Finalmente como parte de una terapia que comienza a hacer, recuerdos de su infancia comienzan a aflorar y Malena recuerda haber sufrido abusos de parte de un amigo de la familia. No crean que semejante revelación la tuvo mucho tiempo en estado de depresión ni mucho menos, ya les dije que en esta historia todos los conflictos se superan a la velocidad de la luz. Como positivo, al parecer recordar este hecho traumático de su infancia le acomodó un poco la cabeza y dejó de ver muertos y hablar con ellos. Tampoco quiero entrar a analizar en detalle si el tema del abuso en la infancia lo introducen como un justificativo por el cual a Malena le gustan las mujeres, porque simplemente no quiero creer que cayeron en un cliché tan común.
En fin, dejemos temas densos y tristes de lado y continuemos con la historia, ¿ven? Así de simple como hace la misma protagonista.
Malena por todo lo que conté antes sigue haciendo terapia, y en una de las tantas sesiones su terapeuta le recomendó que se busque algo para hacer, porque la inactividad no es buena, y además creo que tiene abandonada por completo su vocación de actriz. Malena se puso a pensar que cosas le gustaban hacer y descubrió que le gusta hacer cosas dulces…tortas (juro que no es en doble sentido), muffins, etc.
Al parecer no sólo le gusta hacerlo sino que al parecer se le da bastante bien, entonces no sé cómo porque en la historia no se detuvieron a explicarlo, un día de repente comienza a trabajar junto con otra chica en un negocio de tortas y cosas dulces. Ya sabemos que dejar a Male cerca de cualquier chica (o chico da igual) es de por sí toda una tentación para sus enamoramientos fulminantes.
La niña en cuestión se llama Emilia y supongo tener una Malena casi babeante siguiéndola con la mirada todo el tiempo, hizo mucho más fácil darse cuenta lo que le pasaba a la otra.
Bienvenidas mis pequeñas saltamontes…nuevamente en el mundo de Infidels y de nuestras Darlet, que por el momento van separadas, pero no perdemos las esperanzas vuelvan a juntarse.
Para comenzar ya nos sacamos de encima a la pesada de Francina y pareciera que Arlet va recuperando poco a poco la personalidad perdida, lo cual es un buen augurio para que las cosas se vayan encaminando en la senda del amor 😀
Este nuevo episodio va a tener como protagonista a ese pequeño animalito que mantiene unida a esta pareja aun cuando ellas ya están separadas, sí, el tortugo.
Epa, ya estamos de vuelta con las Darlet, es que últimamente no sé cómo programan las cosas pero no nos dan respiro y por suerte para nosotras nos dan más tema de conversación. Sin más preámbulos y desvaríos de mi parte (aunque esto igual es inevitable) vamos a ver que nos trae este nuevo episodio.
Si la ves pasada reclamaba porque Dani aparecía muy poco y era prácticamente inexistente, es porque tenía razón. Por suerte los guionistas se acordaron que tenían ahí un personaje medio perdido y olvidado y decidieron que era hora de darle acción.
Dani al parecer no está precisamente rodeada de muchas amigas y desde la separación con Arlet se encuentra bastante sola. A su vez, parece que le había tomado cierto cariño a todo el grupo de amigas de su ex, y claro, ahora sólo las ve eventualmente cuando se reúnen en el bar de Paula donde ella también trabaja.
Mientras tanto, Arlet quien ya sabemos perdió la personalidad en algún momento de la historia, sigue dándonos muestras de ello. Al parecer tuvo un ataque de sofisticación, no sé si para gustarle más a Francina o porque ella es tonta solita sin mujeres como excusa.
Y ya llegamos al 9 y va quedando nada para el final de la historia…así que mejor nos dedicamos a desmenuzar con que nos han sorprendido las chicas de Plan V.
Si la memoria no les falla, y sino aquí estoy yo para recordarlo, Mara y Pato viajaron a Montevideo al festival para ver si “Aquamara” resulta ganadora, pero claro, eso implica viaje juntas…habitación juntas, y determinadas situaciones que se puedan dar estando solas y por sobre todas las cosas, lejos de Mora y de Daisy (aunque de momento parece que Pato es una free woman porque Daisy al enterarse del viaje la dejó).
De hecho, estando solas Pato aprovecha para decirle a Mara que está arrepentida de todo lo que pasó, que si pudiera volver el tiempo atrás haría las cosas diferentes. En fin…habrá que creerle, igualmente Mara, pese a que se conmueve un poco con el lloriqueo de Pato, le dice que las cosas hechas están, y que ella ahora se va a casar con Mora. Flechazo directo al corazón de la arrepentida. Mara 1 – Pato 0.
Bienvenidas nuevamente a Plan V. La semana pasada terminamos con un bollodrama total, así que lo que pueda pasar es todo un misterio…y allá vamos.
En la primer escena, Laura está tirada en la cama cual torta devastada, soñando o teniendo pesadillas quizá, porque en su sueño delirante aparece su jefe clavándole los colmillos en el cuello como si del paliducho Pattinson se tratara, y por otra parte también aparece Pato alrededor advirtiéndole que no puede dejar que Débora se salga con la suya y le robe a Ana.
Por su parte, Ana acaba de despertarse en casa de Débora, y de las lágrimas del final del episodio pasado ya no queda ni una, al contrario, ahí está dispuesta a prepararle el desayuno a la insufrible de Débora.
Mientras tanto, Flor que todavía está en el convento de las tortitas descalzas, sigue revolucionando todo a su alrededor, ya no leen la biblia sino que miran fotos, fuman y cambiaron los crucifijos por petacas. Casi me hace acordar a mis épocas del colegio pero no voy a entrar ahora en detalles…
Bienvenidas a esta nueva semana en la vida de las Darlet, o mejor dicho, de Dani y Arlet, porque juntas ya prácticamente no hacen nada, ni miras de hacerlo.
Este episodio comienza con el delirium tremens de Arlet, que vaya a saber si la obsesión con Francina la tiene más tonta de lo habitual o lo que está fumando la afecta más de lo que cree… ¿y por qué digo todo esto? Pues bien, porque no es común que sueñes despierta que le cantas el feliz cumpleaños a tu chica en la versión Marilyn Monroe catalana, y para mejorarla, en blanco y negro. Pero bueno, la mente afiebrada de Arlet lo hace posible.
Una vez que termina el delirio en monocromo, Arlet vuelve al mundo real, o al menos al mundo donde ella vive, y se queda en plan obsesa contemplando una foto de ella con Francina.
Bienvenidas nuevamente a Plan V. La semana pasada terminó con drama, con lo cual el panorama para este episodio es incierto.
Este episodio empieza casi como como terminó el anterior, Laura y Ana discutiendo porque Ana no fue sincera sobre la relación que la única con Débora. La discusión, para alegría de la cuñada reprimida tiene lugar en la casa que comparten, así que mientras las niñas discuten, ella esboza una sonrisa que dan ganas de darle un golpe. Cuando Laura pega un portazo y se va, la cuñada reprimida saca un muñequito vudú con una foto de la parejita feliz y muchos alfileres pinchados. ¿No es un amor? ¿No se hace querer cada día más?
Como todo en la vida de estas chicas no son sus problemas sentimentales (aunque a veces así parezca), Ana va a trabajar y ahí se encuentra con el resto. A Pato por haber sido quien le dijo la verdad a Laura ni la saluda. Darío aparece para informarles que ya está la modelo lista y que aparentemente es muy linda…para demostrárselos, les muestra imágenes a través de una cámara, y por las onomatopeyas que se escuchan de todas, debe ser así.
Bienvenidas nuevamente al mundo de Infidels…la semana pasada nos dejó filosofando sobre las infidelidades virtuales, a Dani todavía enamorada de Arlet, y a Arlet más sola que la una.
Si recordamos bien, y sino yo se los recuerdo, el último episodio terminó con Arlet llamando por teléfono a la siempre enigmática Francina. Bueno, al parecer la susodicha acudió al llamado porque este episodio la vemos en casa de Arlet terminando de vestirse. Cuando Francina se está yendo, Arlet nota que se olvida un foulard (pañuelo en castellano, pero que nivel que le da decirlo en francés) por ahí, y Francina le dice que se lo va a dejar así tiene un motivo para volver pronto.
Al día siguiente con el foulard puesto, Arlet se encuentra con Cruz que ni bien termina de saludarla le pregunta si le ha tocado la lotería. Arlet no entiende porque le pregunta eso, y Cruz le dice que el perfume que lleva puesto es carísimo “Eau de Soir” y que el foulard es de cachemir. Y claro, ella siempre con sus ropas hippies y de repente se le aparece vestida así, como para que la otra no empiece con las preguntas.