Hoy les traigo una buenísima noticia que afecta a todos los militares homosexuales en EEUU pero que nos tiene que hacer sentir contentas a todas. Y es que la Juez de distrito Virginia A. Phillips ha declarado que la polémica «Don’t ask, Don’t tell» es inconstitucional porque viola los derechos que les otorga la primera enmienda a gays y lesbianas.
Como sé que no todo el mundo sabe muy bien de que va la ley intentaré explicarla de manera resumida. Don’t ask, Don’t tell (No pregunte, No diga) es el nombre con el que se conoce la política actual que existe en las fuerzas armadas de EEUU respecto a los homosexuales. La ley prohíbe que cualquier homosexual o bisexual revele su orientación sexual o hable de ella mientras sirve en el ejercito. También prohíbe a los mandos superiores preguntar o indagar sobre la orientación sexual de quienes están a sus ordenes si la persona en cuestión no «exhibe» el comportamiento prohibido.
La ley fue introducida a principios de los 90s por Bill Clinton y lo hizo con buena intención, en ese momento estaba totalmente prohibido formar parte del ejercito si eras homosexual y esta fue una forma de intentar «parchearlo» pero lo cierto es que ha resultado contraproducente y que no ha ayudado en nada a los gays y bisexuales, más bien todo lo contrario (¿se acuerdan del caso de Tasha en L Word? pues la juzgaron justo bajo esta ley).
