La semana pasada caímos rendidas a los pies de Ojitos Azules cuando nos invitó a la dimples a comer con ella y le consiguió el restaurante para ella sola. Supimos que las familias de Anara no serán problema para su amor y lo mejor de todo vivimos su primer beso. También nos enteramos de que Gina puede ser muy borde cuando quiere.
Esta semana hubo de todo en el episodio, celos, amor, sonrisas, ojos azules y hasta lucha libre, ¿no me creen? ¡Síganme las buenas!

Nuestro episodio comienza con Gina, Tracy, Owen y Michele metiéndose unas copiachas entre pecho y espalda. La razón es que Owen ha conseguido el papel para la película para la que hizo el casting. Aunque conociendo a la familia Brogno, cualquier excusa es buena para empinar el codo jejeje.
Los chupitos van y vienen a ritmo acelerado, Michele se asegura de que el hombre en cuestión no se ponga de divo cuando sea famoso y no la salude. Owen se maravilla de que la pelí tenga presupuesto para vestuario y todos en general se dedican a sonreír, pasarlo bien y beber cuando de repente Owen dice: «¡Oh shit!» que se traduce al español como «¡Oh mierda!» y entonces vemos esto aparecer por el horizonte: