La semana pasada en Anatomía de Grey sufrimos un colapso emocional porque un paciente demandó a Callie y descubrimos que Callie y Arizona habían perdido un bebé y en pocas palabras sufrimos a lo loco, pero al final vimos un mini rayo de esperanza cuando la morena le pidió a Arizona volver a casa. Luego nos sentimos todas mal porque la pediatra casi que pateo a Leah al segundo. ¿Listas para ver que pasó en este episodio?
Empezamos el episodio con Arizona despertando en el sillón de su casa. Algo que me ha parecido genial porque sinceramente no me hubiera parecido creíble que apenas regrese y ya duerma en su cama. Ya me extenderé al respecto más adelante pero, vamos que una cosa es decidir intentar arreglar algo y otra que se arregle al segundo.
Callie sale del cuarto y le pregunta si durmió bien y Arizona responde que afirmativamente para luego quedarse con una sonrisa de «ya estoy en casa». Aquí tengo que admitir que no pude pensar mucho más porque me traumó la pijama de Callie… es tan no ella, osea nop, borraré esa memoria de mi vida que esa pijama no me ha gustado. Sí, lo sé, solo yo me fijé en eso pero es que no lo pude evitar.






