Señoras, ¡prepárense para una hora hardcore de sus vidas! Saquen kleenex, helados, a la novia para que las achuche (abrace, bese, etc) en los peores momento, tequila, y lo que sea necesario para superarlo. Porque nos vamos a trepar en una montaña rusa y no sé como lo han hecho pera la mayor parte son bajadas. Así que ¡Agárrense fuerte, recen por Callie y Arizona y nos vemos del otro lado!
Habíamos dejado nuestro episodio anterior con nuestras niñas discutiendo en el coche por culpa de Mark. La disputa en lugar de traernos un rompimiento nos trajo una propuesta matrimonial. Nuestras chicas se miraban a los ojos. Todo era lindo y romántico hasta que nos acordamos todas que estaban en un coche en marcha y los ojos los tenían que poner en la carretera y no en sus sexys cuerpos. Por supuesto para ese momento ya era demasiado tarde y la cosa terminó más o menos así:
Arizona se despierta para descubrir que se han estrellado. Afortunadamente un combo de cinturón de seguridad más airbag ha conseguido que nuestra patinadora esté magullada pero relativamente bien. Por desgracia, no podemos decir lo mismo de Callie que al no traer cinto salió despedida del asiento y atravesó el parabrisas para quedar herida de más o menos todo su cuerpo.
Tal es el daño que la mujer esta semi inconsciente, está viva, pero en lugar de percibir las cosas normalmente se ve a si misma fuera de su cuerpo. Lo que la asusta muchísimo y a nosotras también que eso de que esté en plan gasparín como que no, la queremos vivita y coleando. Entonces «fantasma Callie» se canta a sí misma:
Nobody know where we might end up (Nadie sabe donde terminaremos)
Nobody knows (Nadie lo sabe)
¡Menuda manera de empezar un episodio señoras. ¿Quieren matarnos desde el minuto 1 o qué? ¿Cómo que nadie sabe? ¡Queremos sabeeeeeeeeeeeeerrrrrrrrrrrrrrrrr!


