
Escrito por: Caro
«Escribo desde el sur de España, más concretamente desde Sevilla, tengo 25 años. Soy una soñadora pero vivo despierta, un parte de mi mente vive aquí y la otra en lugares más lejanos y aunque mis ojos ven lo cercano, también, en ocasiones, ven más allá de las estrellas.»
Muy buenas mis queridas astronautas, espero que guardaran algún pañuelo, porque aunque empezamos con el llanto descontrolado la semana pasada, ésta es para tirarse desde un hotel de unas quince plantas. Tengo mis pañuelos, mi botellín… pues creo que podemos empezar.
Superamos el primer susto con Ana, ya que se recuperó de una parada que tuvo en un momento dado, y sinceramente, yo pensé si había superado eso, ya saldría adelante. Pero como siempre, estaba equivocada, pues cuando Valen vuelve al día siguiente al hospital, junto con Pía y Axl, se encuentra con la peor noticia, Ana ha fallecido.

Imagínense, bueno, lo han visto con sus propios ojos, mi Valen destrozada, pues lo que menos se esperaba es que su amiga al día siguiente no estuviera viva. Ainsss chicas, ¿no sienten como que matamos a Ana todas un poco? Pues sí, me siento culpable hasta de las muertes ajenas, pero es que no me caía bien, o sea, me caía pero era un impedimento ENORME para que pudiera pasar algo entre Valen y Pía, pero igual creí que nuestras suplicas estaban escuchadas cuando la mandaron a la otra punta del país, pero por lo visto, fueron escuchadas a lo bestia, no midieron y me la mataron. Solo me queda decir “Ana, siempre tendrás un lugar privilegiado en el cielo lesbicanario”.
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