En el episodio pasado de Orphan Black nos pusimos todas muy contentas cuando Cosima y Delphine decidieron «bautizar» el nuevo laboratorio en el instituto Dyad. Es una lástima que Rachel haya llegado a interrumpirlas, aunque por otro lado fue interesante verla interactuar con Cosima ¿no creen? Nuestro amada Geek Monkey se ha metido en la boca del lobo ¿saldrá para contarlo? Vamos a ver que se cuece en este tercer episodio de la serie.

Nuestro capítulo comienza con Felix, Sarah y Kira en algún lugar perdido de la civilización. Sarah por lo visto no tiene mucho problema adaptándose a su nueva vida a la fuga. Pero Felix no está tan contento, sobre todo porque tiene una tendencia a pisar cacas de vaca que no son normal. ¡Yeaks!
Y mientras Felix intenta salvar sus botas, el peligro acecha porque Daniel ha conseguido dar con el escondite en el que los había ocultado la señora S y se encuentra con el desmadre que dejó. Ya saben, el muertito, la mujer con las manos acuchilladas, yo solo les digo chicas, si alguna vez se encuentran a Siobhan de mal humor yo saldría corriendo como alma que lleva el diablo.
El caso es que los Proletheans también andan rondando el lugar, así que Daniel se esconde justo a tiempo para verlos en plan pirómano quemando todo el lugar. Al parecer están enfadados por haber perdido la oportunidad de «asegurar» a Kira y a Sarah, pero aún les queda Helena, así que no todo está perdido para ellos. ¡Miedo!







