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Escrito por: CindyAparicio
Normalmente me paso la vida escribiéndola en 140 caracteres pero cada cierto tiempo algo extraordinario ocurre que me impulsa a escribir un poco más. Este es uno de esos casos extraordinarios, ¡que emoción que seas testigo!. México es mi patria, el mundo mi hogar y estas líneas mi yo más sincero.”
¿Saben cuál es un buen consejo? Nunca vayas a callejones oscuros a solas, puede que termines con 4 balazos y muerto. ¡Bienvenidas, lesbicanarias, a otro episodio más de su telerecap favorito mejor titulado como Rizzoli & Isles!
En Casa Gayzzoli, Maura y Jane están regresando de otra sesión más de compras mientras Rizzoli se queja de que su mujer la haya hecho ¡probarse tacones y comprar un bolso!, por si alguien estaba dudando aún de quien tiene el control en esta relación; Maura simplemente está disfrutando del momento. La detective pronto descubre que no ha sido la única quien ha tenido su momento de fiebre de shopping ya que la sala de su casa está llena de artículos para bebé. Jane luce sorprendida y le pregunta a Maura con una sonrisa si “tiene algo para decirle”, claro; después de todas esas pláticas sobre matrimonio de la semana pasada no me sorprende que la primera conclusión de Jane sea pensar que su mujer la quiera sorprender con un nuevo integrante de la familia, pero Maura está igual de sorprendida por lo que sólo queda otra posible solución: Mamá Rizzoli. ¿No les encanta las maneras ‘sutiles’ que mamá Rizzoli tiene para decirles a estas dos que quiere que estén juntas y le den nietos? Suegras, nunca cambien.
Pero en esta ocasión no sólo es un mensaje subliminal para la familia Isles-Rizzoli sino que Angela ha decidido hacer un baby shower para nada más y nada menos que Lydia; sip, la misma Lydia que se acostaba con su ex marido y su hijo menor. Jane y Maura casi se atragantan tratando de ocultar el hecho de que el futuro nieto de mamá Rizzoli quizá podría ser hermanastro de Jane pero Maura accede a las peticiones de su suegra de llevar a cabo la fiesta. Jane no puede creer que su mujer esté de acuerdo pero antes de que pueda reclamarle se dan cuenta de que Lydia también está en Casa Gayzzoli porque aparentemente si eres un Rizzoli, o estás esperando a un Rizzoli, o alguna vez te has acostado con un Rizzoli tienes que vivir en casa de Maura Isles. La Rizzoli original no está feliz de ver a su casi madrastra pero Lydia contraataca con un despliegue de cero brillantez cerebral, menos mal que Jane y Maura reciben llamadas simultáneas para avisarles que hay otro caso que resolver, Lydia dice que es “super triste que la gente tenga que ser asesinada” y Maura se lleva a Jane del brazo antes de que Jane lleve a cabo otro asesinato de la semana.




