Bienvenidas todas al resumen de Pretty Little Liars. Una semana más dispuestas a mordernos las uñas, los labios ¡o lo que haga falta! Ante la tensión de lo que nos pueda avanzar este capítulo. Hoy aprenderemos algo de televisión y series, queridas. Saquen sus libretas y sus lápices de colores porque la primera lección es que tanto la música cómo el tiempo marcan el desarrollo de una escena. Así que la primera escena viene marcada por el tic-tac que un reloj de pared en la sala de espera del despacho del director del instituto. Director que está dispuesto a poner las cosas en orden respecto a eso de usar los móviles en el instituto, o más bien de usarlos para acosar a otros alumnos. Pero antes de llegar a ese punto nuestro reloj de pared marca la tensión entre las dos señoras Marin de la sala. ¡Con lo maravilloso que es mantener tus apellidos aún después de casarte! En fin, que la tensión parece que se interrumpe con el móvil de Hanna, pero no, solo hace que aumentar.

Mientras en casa de Spencer las chicas intentan encajar un abrigo rojo en el estilo de Allison ¿o debería ser el estilo de Vivian? El abrigo es la prenda que le dieron a Spencer con el tiquet que encontró en el capítulo anterior y en uno de los bolsillos hay un número de teléfono. Spencer “Holmes” está dispuesta a llamar sin perder tiempo pero Emily cree que es algo arriesgado. Finalmente dejan un mensaje en el contestador pidiendo que les devuelvan la llamada. Y yo que ahora me pongo a recordar lo diferente que era la vida cuando no existían los móviles… Y escribíamos cartas, y no había electricidad en las casas y los dinosaurios poblaban la tierra…





