Bienvenidas una vez más al rincón de nuestras pequeñas mentirosas. Porqué a mi me gustaría llamarlo el rincón de Emily y su chica pero cómo ese no es un concepto fijo y absoluto si no más bien algo variable y que depende de muchos elementos vamos a dejarlo así. En el capítulo anterior dejamos a Spencer confiando en que Jason le prestara el dinero para averiguar lo que sabe Jonah (el tipo del móvil). Spencer y Aria quieren ir ellas solas al encuentro con Jonah a pesar de las protestas de Emily. Por allí aparece Mona ¿y a que nadie adivinaría qué recibe en su móvil? Sí, queridas, Mona también recibe mensajes amenazantes de A- ¿De verdad antes de acabar la temporada nos van a descubrir la identidad de A-? Porque empiezo a perder la fe en los guionistas.
Este es el capítulo dónde los móviles van a tener importancia. Los móviles y los escotes. Bueno, lo de los escotes lo digo para saber si mantengo vuestra atención en el resumen porque no confío mucho en que este capítulo nos haga felices. Resulta que Melissa ya sabe que Jason es su hermanastro y no está muy feliz con la idea. El bebé de Melissa me temo que podría ser la reencarnación de Chucky con ese padre y todos estos traumas que está pasando Melissa. Mientras Emily intenta localizar a Maya porque no puede creerse que eso de no responder a sus llamadas sea su forma de romper con ella (y aquí empieza a notarse lo de la importancia de los móviles). Ya sabéis que las mujeres en la vida de Emily vienen y van así que en este capítulo reaparece Paige, sí, toda linda ella. Están recaudando fondos para el equipo de natación y… en realidad Paige está tonteando con Emily, para que dar más rodeos, eso exactamente es lo que sucede.






