La semana pasada, se armó la revolución francesa en la casa de The Fosters cuando Mariana se fue de boca y le contó a los padres de Lexi que Jesus y ella tuvieron un encuentro cercano del tercer tipo. ¡Ya se imaginarán la que se armó! Y si no tienen suficiente imaginacion, no se preocupen, que empezamos el siguiente episodio justo el día después, para que las repercusiones de todo este asunto nos queden más que claras.
La mañana comienza con la guerra abierta que hay entre Jesus y Mariana. El primero le echa en cara a su hermana que se comportara como una niñita celosa y soltara la sopa. Ella le dice que fue su venganza por que tanto él como Lexi le han estado mintiendo todo ese tiempo. Ais Mariana… lo malo de hablar de mentirosas es que tú eres la número uno, y a Jesus no se le ha olvidado. De hecho amenaza con contarle a sus madres con quien ha estado hablando y para qué queria el dinero de las pastillas.
La cosa se está poniendo color de hormiga y los gritos llegan a todos los rincones de la casa, así que Stef sale a poner un poco de paz y les recuerda que por el bienestar de los oídos de la familia van a tener que reconciliarse en algún momento. Jesus se marcha enfaado y Stef le recuerda a Mariana que sus acciones tienen consecuencias, y que es normal que su hermano esté tan enfadado con ella.


