Buenas señoras ¿qué tal les ha ido la semana?, ¿me extrañaron?, ¿no?, vaya…que asco da la sinceridad…pero ¿saben qué? si no me extrañaron a mi seguro que si extrañaron a la dimples y yo traigo a la dimples así que ya pueden ir empezando a parecer mujeres contritas :P. Bue ya empiezo con lo mío. Resulta que la semana pasada tuvimos en Venice un enfrentamiento de miradas, un duelo de ojazos, la cosa quedó en empate porque no pudo finalizar, pero que lucha señoras ¡que lucha! yo aún no me repongo.

El caso es que CC se preocupa por nuestros corazones y por eso decidió empezar este episodio un poco menos cañero. De tal manera que iniciamos la aventura con Owen llamando por teléfono a Sami porque le apetece verla y resulta que al pasar por su casa no estaba. El hombre ahora tiene que estar toda la tarde en la grabación de la película para la que está trabajando pero le propone al contestador verse para la cena.
Y mientras él hablaba mirando a los cielos, una persona misteriosa le escuchaba desde las sombras. Bueno de misteriosa nada, era Van que se queda mirando con pose de modelo sexy y luciendo sombrero al horizonte.

