Buen fin de semana señoras ¿Cómo lo están pasando? La señorita Genix y yo estamos dándole duro al trabajo porque estamos renovando nuestra cocina. Las dos estamos muertas pero está quedando muy linda. Pero estamos aquí para hablar de Callie y Arizona. Esta semana nuestro episodio comienza con Callie encontrándose a Karev intentando arreglar a golpes un ordenador. Ya saben, lo que todos hacemos cuando algo no nos funciona jaja.

Alex pregunta por Arizona y Callie se frikea totalmente. Resulta que la patinadora está en el hospital porque van a empezar a probarle prótesis y la morenaza le ha prometido que nadie se enteraría porque fue la única manera de que su esposa accediera a ir, pero claro ahora sin querer ya se lo ha dicho a Alex.
Y esto hace que sean dos las promesas que no he roto. Si contamos la vez que dije: «Te prometo que no vas a perder la pierna» y sí que la perdió.
Alex le pide que por favor le diga de su parte a Arizona que espera que le vaya bien y Callie se nefastea porque le recuerda que no se lo puede decir o la rubia se entera de que se ha ido de boca. La escena es sencillita pero a la vez un poco triste si la analizas, porque Callie está totalmente a la defensiva todo el tiempo. Es decir, cada vez que se menciona a su esposa o siente que algo más puede añadir más drama a la situación actual se pone de los nervios. Se ve que la situación la tiene totalmente superada.

