
Escrito por: CindyAparicio
Normalmente me paso la vida escribiéndola en 140 caracteres pero cada cierto tiempo algo extraordinario ocurre que me impulsa a escribir un poco más. Este es uno de esos casos extraordinarios, ¡que emoción que seas testigo!. México es mi patria, el mundo mi hogar y estas líneas mi yo más sincero.”
Me tomó un tiempo, mientras crecía, darme cuenta de que el soundtrack del mundo no eran precisamente los falsetes afeminados ni los beats con pandoretas (culpen de ello a mi padre), así que cuando Blaine decide ponerse a bailar cual John Travolta a la mitad de una clase mientras Brittany y Mike le hacen compañía a mi me parece lo más normal del mundo. ¡Es sábado por la noche y estos chicos tienen fiebre de disco! (Bueno, en realidad no se qué día es pero ustedes entienden) Y como se habrán dado cuenta ya, no soy Rogue y si… ¡He usurpado este espacio nuevamente! ¡Hey! ¡Les extrañaba!.
Bienvenidos al capítulo dedicado enteramente a la fiebre por la música disco aunque parece que en McKinley los ánimos están más fríos que el iceberg que asesinó a Leo Dicaprio, sucede que los chicos de New Directions odian la música disco y la sola idea de que este sea el tema para los nacionales es recibida con poca emoción. ¡Menos mal que Sue Sylvester y Will Schuester ahora son super amigos y convencen (engañan) a los chicos para involucrarse en una competencia de pasos setenteros, o como a mí me gusta decirle: El torneo del saco de poliéster.

En realidad todo es un engaño para poner en evidencia que Finn, Mercedes y Santana están más perdidos en cuanto a qué hacer con su futuro que Quinn en este episodio, así que el profesor Schuester decide asignarles como tarea de la semana el representar con una canción del álbum “Fiebre de sábado por la noche” lo que sueñan hacer con sus vidas. Sin embargo, como Mercedes hace notar, el profesor Schuester está muy equivocado, vaya novedad, y acompañada por la mitad de Las Troubletones (¡¿Dónde están Quinn y Sugar?!) da una increíble interpretación del clásico “Disco Inferno”. Mercedes aclara: Ella si tiene una meta en la vida, llegar a convertirse en una estrella tan grande como Aretha o Whitney, el único problema es que no sabe cómo lograrlo. Will le asegura que la espuma siempre llega arriba pero Mercedes teme que, en el mundo real, ella sea simplemente crema desnatada.
Leer más