En el segundo episodio de Orange Is The New Black nos fue revelado el pasado de Taystee. Una pequeña huérfana que terminó encontrando una familia en una traficante de droga. También vimos que Red está hundida en la miseria, que Piper sigue desaparecida en combate y que Vee, la «mamá» de Taystee ha vuelto ha prisión. ¡Se va a armar la marimorena chicas! Lo veo venir.
Nuestro episodio comienza con carne fresca entrando en Ritchfield y no, no va para la cocina chicas, es Morello que trae a las novatas hacia sus nuevos cubículos. Entre ellas hay una pequeña saltamontes con cara de asustada que me recuerda mucho a Piper la primera temporada. Big Boo se encarga de darle la bienvenida apropiada a los traumas de la prisión diciéndole que puede ser «su papi» y cuidarla de las malas malotas mientras la ve con cara de pervertida. Obviamente es mucho ruido y pocas nueces, por lo que Flaca, Poussey y Black Cindy se mueren de la risa, pero la pobre novata casi se mea en los calzones ahí mismo. ¡Ah! La vida en la cárcel. Menos mal que Morello está ahí para proteger a las bebés presas y mantiene a Big Boo a raya.
Pero esa no es la única sorpresa con la que viene cargada la mañana señoras, porque la risa se les acaba de inmediato cuando ven a la mismísima Piper aka Tylor Swift renaciendo de entre las cenizas. ¿Quién habría dicho que la bebe asustada de la primera temporada podría sobrevivir a los aspectos más duros del sistema? Todo el mundo la ve caminar hacia su dormitorio provisional con cara de asombro y alguna otra como Crazy Eyes con bastante miedo.
Mientras tanto, en las duchas, Red está batallando para rasurarse, porque desde que cayó en desgracia la mujer tiene que ¡depilarse ella solita! Es lo que tiene ser la reina caída, que ya no hay nadie que quiera hacerte favores y encima le duele la espalda. En esas anda cuando escucha una voz que está cantando en la ducha y de inmediato se le ponen los pelos de punta, así que va a investigar con cuidado de que no la vean y ve que la voz le pertenece a Vee, así que de inmediato se esconde. ¡Aquí hay tomate chicas! Estas dos tienen algún rollo que se les quedó a medio cocinar.






