La semana pasada en Rookie Blue vimos a Gail llegar al punto de las lágrimas por lo afectada que quedó con su último caso. Pero seguimos sin ver ningún avance entre la relación de Gail y Holly. Y me temo que en este episodio tampoco tuvimos la suerte de ver a nuestra querida nerd. Así que nada chicas, otra semana que nos toca esperar, pero eso no quita que no tuviéramos cosas interesantes para el personaje de Gail, así que vamos allá.

Nuestro episodio comienza con Gail con cara de amargada. Puede ser que aún tenga resaca sobre lo que pasó en el episodio anterior o puede que sea porque le tocó sentarse al lado de Andy y como ya sabemos ahora mismo no es su persona favorita. El caso es que mientras todos los demás polis se van a una misión a trabajar encubiertos, a Gail le toca quedarse en la oficina castigada por no haber entregado sus informes sobre el caso Jameson. O lo que es lo mismo, el de la mujer muerta en la lavandería.
Gail mira a Oliver con cara de perrito triste, pero me temo que la estrategia no le funciona para nada, así que le va a tocar ponerse al día con la papelería.



