Bienvenidas al final de temporada de Venice la serie señoras. ¿Están preparadas para subirse a la montaña rusa de emociones que van a vivir? Sobre aviso no hay engaño, y desde ahora les digo que el viaje será de todo menos tranquilo.
La semana pasada sufrimos el choque de dos constelaciones cuando Ani, Gina y sus respectivas parejas se encontraron en un mismo punto del planeta. Gina fue irónica, Tracy tuvo que presentarse a sí misma, Lara fue una princesa azul (como siempre) y Ani aguantó como las meras machas pero se le notaba que estaba herida.
Eso sí, cada par lidió las cosas a su manera, Gina y Tracy se fueron por el sexo duro también conocido como «a ver quien estrella más fuerte a la otra contra la pared», estoy segura de que quedaron secuelas permanentes. Por otro lado Ani y Ojitos Azules decidieron hablar las cosas y no dar un paso extra en su relación hasta estar seguras.
Nuestro episodio comienza con Gina y Tracy en la playa teniendo una conversación algo trascendental. Alan (el tipo de las botas y jefazo) le ha ofrecido a Tracy la opción de ser transferida a la oficina de Los Angeles (recordemos que ella trabaja en la de Londres). Gina le pregunta si va a aceptarla y ella le responde con honestidad que no lo sabe, que tiene que pensarlo.


