En el capítulo pasado descubrimos que Pepa sigue siendo una muy buena poli pero que como asesina deja mucho que desear porque nomas no sabe borrar sus huellas. Y este lo comenzamos justo por ahí con Paco encontrando todos los rastros que dejó nuestra Poli favorita. Aiss Pepa que disgustos nos estás dando.

Él no se da cuenta, pero mientras rebusca entre las pertenencias de Pepa pensando que está dormida, nuestra chica abre los ojos y se da cuenta de lo que está pasando, pero sigue fingiendo estar dormida.
Más adelante en nuestro episodio en la comisaría se arma la de dios, porque Mariano le han descubierto unos tatuajes en las pantorrillas que tienen la misma tipografía que las que tenía el asesino, vamos que a falta de hojas de papel, al asesino le dio por dejar el recado que quería en el primer lugar que pudo 😛
Quisiera contarles más sobre el caso que tiene tintes diabólicos y está bastante interesante, pero esta parte no pude poner mucha atención porque me la pasé riéndome de los «sentados» de Pepa.



