¿Cómo es que una sola mujer puede hacerte llorar y sentir que te han pateado el corazón, lo han tirado a un río para ahogarlo, ha viajado por 4 mares donde millones de peces te lo han mordido para terminar en una alcantarilla que llega hasta una trituradora de basura y te la han destrozado en mil pedazos, y después decirte 4 palabras y dejarte sonriendo toda la semana?
Oh yo sé como señoras, y ahora mismo se los voy a contar. Porque esta semana la granja del amor de Otalia se transformo en la casa de los horrores y la protagonista de esta película ha sido Olivia Spencer. ¿Trajeron su caja de Kleenex?, bien, porque seguramente les darán uso.
Empezamos nuestra semana con una Olivia echa polvo porque su novia la ha dejado plantada ante todo Springfield (aunque el pueblo no lo sepa). Se nota que no ha dormido en toda la noche porque la tristeza de sus ojos es palpable, entonces reacciona y despierta a Emma porque ya es hora de vestirse.
Lo primero que la Jellybean pregunta es: ¿Por qué Natalia no vino a la fiesta? Olivia la mira como pensando «eso mismo me pregunto yo», pero hace de tripas corazón y le dice que si no pudo venir seguramente algo muy importante debió haber pasado y la manda a vestirse. En eso llega Jane y Olivia le encarga a Emma y sale corriendo a buscar a Natalia.

