Llevaba un tiempito ya sin resumirles nada de las aventuras de Pepa y Silvia en Los Hombres de Paco y la razón era que las chicas salían un aproximado de 3 minutos por episodio. No estaba sucediendo nada relevante en su historia y para ponerles: «Pepa salió y dijo vamos a por ellos. Fin del episodio» pues ni caso.
Pero los dos últimos episodios han tenido mucha pero que mucha miga señoras, en especial el que pudimos ver ayer y que…ejem…que me emociono antes de tiempo y las cosas hay que hacerlas con calma así que voy a empezar por donde es usual ósea por el principio.
Nuestro episodio comienza con Pepa super emocionada porque le acaba de llegar un mensajin en el que una amiga le confirma que le presta su casa de campo durante el fin de semana. A Silvia el asunto no le hace la misma ilusión. Primero porque Pepa le esta acariciando en público en lo que nuestras compañeras lesbicanarias americanas llaman PDA y segundo porque ya había quedado con su padre.
Al ver la carita de perrito triste que se le quedó a Pepa, Silvia decide que le dirá a su padre que tiene que ir al pediatra con Rita para escaquearse y estar las dos juntas. A Pepa la carita no le cambia mucho y Silvia le pregunta que le pasa pero justo en ese momento un inoportuno se desmaya (jejeje) y no podemos saber más.

