Datos preocupantes
Las raíces del problema
En 2016 los oficiales públicos de Indonesia atacaron a la comunidad LGBT+ por meses. 2017 la policía arrestó a más de 300 personas de LGBT en espacios provados. 2018 las autoridades quieren criminalizar las relaciones consensuales adultas entre personas del mismo sexo como una «protección» ante vigilantes.
Resumiendo: esta situación es responsabilidad de la inefectividad de gobiernos sucesivos de actuar ante el acoso, amenazas y violencia de grupos extremistas islamistas contra minorías religiosas, étnicas y sexuales. Así, muchos cínicos se refugian detrás de esta excusa para pretender que estas leyes opresivas son para proteger a estas minorías. Increíble que tengan todavía en el siglo 21 la cara de decir que oprimir es una forma de protección. ¿Por qué mejor no reprimen a los agresores? La situación es tan grave que los parlamentarios de la Asociación de Naciones del Sudeste Asíatico publicaron el pasado 7 de febrero un comunicado conjunto donde expresaban su preocupación por este desarrollo de homofobia. El legislador filipino Teddy Baguilat se refirió a las leyes propuestas como:
Una violación a los derechos de todos los indonesios a la privacidad y sus libertades fundamentales.
(Vía hrw.org)
Causa y efecto
Más malas noticias desde Indonesia: Ciudad inodonesia lanza fuerza anti-LGBT
Les comentaba arriba que Indonesia, hasta ahora, no criminaliza la homosexualidad, pero tampoco protege los derechos de la comunidad LGBT+. Esto pudiera parecer que no es gran cosa, pero sí. Porque da pie a que pasen cosas como estas sin muchos obstáculos. Todo este impulso homofóbico parece haber comenzado en enero de 2016, cuando el Ministro de Educación expresó en un tuit que quería prohibir todos los grupos LGBT estudiantiles de los campus en las universidades. En tan sólo dos meses se vieron reacciones homofóbicas de docenas de oficiales públicos: Un alcalde advirtió a madres jóvenes, durante un seminario de salud, advirtió sobre los fideos instantáneos, sugiriendo que sólo la comida nutricional prevendría que los niños salieran homosexuales. El ministro de defensa calificó a los activistas por los derechos LGBT+ como una fuerza de guerra contra la nación dirigida por extranjeros y le clasificó de más peligrosa que una guerra nuclear. La Comisión Indonesia para la Protección Infantil lanzó un decreto contra la propaganda gay. La Asociación Psiquiátrica Indonesia proclamó las identidades homosexuales y transgénero como enfermedades mentales. Y el Nahdlatul Ulama, la mayor organización musulmana de Indonesia, pidió la criminalización del activismo LGBT+ y la rehabilitación de personas homosexuales. Por supuesto no ayuda que los países líderes del mundo parecen estar cayendo en una tendencia populista que no solo se está olvidan de proteger a la comunidad LGBT, sino que está cediendo ante fuerzas conservadoras que pretenden revertir los avances conseguidos.
Cómo ayudar
(Vía voanews.com)