Elena Anaya no es una desconocida entre las lesbicanarias. Ya sea porque el rumor de su homosexualidad lleva mucho tiempo rondando nuestros oídos, porque nos haya llamado la atención en su trabajo como actriz o porque nos dejó huella con Habitación en Roma (Room in Rome), el caso es que la mujer es bien conocida por estos rumbos. Y ahora vuelve a estar en boca de todas (no en ese sentido mal pensadas) porque la revista Quore la ha pillado besando a una chica en la playa.
Lo cierto es que desde la primera vez que hablamos sobre la actriz en este blog me quedó bastante claro que la mujer no se esconde ni un poquito a la hora de salir con la que se comenta es su pareja. Se las ha visto en plan ir de fiesta, saliendo a comer, vamos que en pocas palabras hacen una vida totalmente normal. De hecho más de alguna vez ustedes mismas nos han enviado el nombre de su pareja y algún tip de por donde han estado. Es decir la mujer no lo «ocultaba» en el sentido de querer esconderlo.
Salir del armario y hablar con nuestra familia de nuestra sexualidad siempre es un proceso complicado. Ya sea por nuestros miedos (infundados o no), o por la situación que rodea nuestro entorno, es un momento que puede llegar a ser sumamente estresante. Y a veces termina del todo bien y otras se batalla un poco más para que las aguas vuelvan a la calma.
La cosa es que a veces, los padres no tienen mucha información y es difícil para ellos conciliar la imagen que tienen de sus hijas con los estereotipos y malas informaciones que tienen en su mente. Por eso son tan importantes proyectos como el de Somos Familia, una organización sin fines de lucro cuya meta es apoyar a las familias latinas con hijos LGBT.
Es un proyecto muy bonito creado por dos madres que querían compartir sus experiencias con otras familias que estuvieran pasando por momentos similares. Su intención es informar y ayudar a que otros padres puedan ver la realidad de sus hijos de manera más realista e informada.
Su nuevo proyecto se llama 3 gotas de agua y son los testimonios de tres madres latinas hablando sobre su experiencia cuando sus hijos o hijas salieron del armario y de como han llegado al proceso de aceptación en el que están ahora. Es un vídeo super interesante sobre todo porque son personas muy diferentes entre si, pero que tienen algo en común, todas quieren a sus hijos y desean echarles una mano.
El día de hoy, gracias a Nubeubicua leí la traducción de una reflexión muy bonita sobre por qué el matrimonio homosexual es bueno para la América heterosexual. Creo que les va a gustar, y si prefieren leerlo en idioma original (inglés) también pueden hacerlo. Y de concentrarnos en el significado de las letras, ahora toca … Leer más
Siempre he leído sobre chicas que por fin deciden decirles a sus familias sobre su orientación sexual y a continuación leer como éstas a veces no les responden de manera muy positiva, y es algo que me da mucha tristeza, por eso hoy decidí contar mi experiencia al salir del armario, porque yo he tenido la suerte de no tener que lidiar con padres enfadados o que no entendían la situación. No lo he pasado mal en ningún momento, y por eso me apetecía escribirlo, para mostrar a las chicas que a veces no todo sale mal, y por suerte no todo es negro para quien decide contar su orientación en un momento dado a su familia.
Yo soy de un pueblo en el que la palabra homosexualidad aún es un tabú para algunas personas, sobre todo para las mayores. Cuando yo tenía 16 años, o sea, hace 10 años, no había ningún homosexual aquí donde yo vivo, y no porque no los hubiera, sino porque nadie había “salido del armario”, ahora en la actualidad, ha cambiado la situación y todo es más abierto.
Cuando tenía 17, sentía una necesidad enorme de contar a las personas cercanas a mí que me gustaban las chicas, que no me emocionaba al ver a los chicos de los anuncios de Hugo Boss. Así que mis labios se decidieron a hablar ese mismo año, a mis 17, y eso sucedió en una fiesta de fin de año, en la que un tanto bebida, aunque no culpo al alcohol, porque fui yo la que le dije en un momento de la noche a pleno pulmón a mi mejor amiga “Soy lesbianaaaaaaa” dando un grito enorme para que me escuchara por encima de la música, con la suerte, que en el momento que grité, la música paró y no solo mi amiga, sino toda la gente que tenia a mi alrededor me miró extrañada, pero a mí me dio igual porque me sentía aliviada, así que la primera vez que lo dije fue algo más multitudinario de lo que habría esperado. Esa fue mi primera salida del armario, porque soy de las que piensan que nos pasamos toda la vida saliendo de él, con los amigos, la familia, los compañeros de universidad, de trabajo…
Como ya he comentado alguna vez, soy la reina de las paridas y chorradas varias; así que se me ocurrió que, en vez de tener mis conversaciones con mi yo interior, podía… bueno, juzguen ustedes mismas… Quedan inaugurados los minime’s, usease, cachitos de una servidora…
¿Alguna vez han pensado eso de… se-me-va-a-caer-la-lengua? A ver, las mentes sucias… no va por ahí… Me refiero a esa situación en la que te encuentras escuchando la historia de una amiga o leyendo algo o viendo alguna película y piensas/dices “Yo nunnnnca haría eso”, pero no acabas la frase porque te das cuenta de que no sólo lo harías, sino que probablemente ya lo has hecho; ya estuviste ahí e hiciste eso que juraste no hacer jamás… Ese es el momento se-me-va-a-caer-la-lengua…
Acaba de volver a pasarme hace dos minisegundos…estaba reviendo Sexo en Nueva York (¿qué quieren? Estoy de baja porque me jodí la rodillita y las tardes sola en casa son aburridísimasssss…); total, que estaba escuchando a Carrie en uno de sus profundísimamente triviales, a la par que reveladores, discursos…la muchacha se planteaba si realmente había estado enamorada de Big o es que era adicta al dolor de amar a un ser inalcanzable…ni corta ni perezosa he soltado un “serás tú, porque yo…” (sí, hablo con la tele, ¿qué pasa?…ayssss, me estoy volviendo tannnn pasivo –agresiva) que se me ha caído sin concluir y me ha dado justo en la cabeza para recordarme que sí, que yo también, que he caído en el tópico masoquista de qué-mal-lo-paso-pero-qué-enganchada-estoy… Y eso me ha llevado a pensar en la multitud de veces que he dicho jamás para acabar tragándome mis palabras con papitas arrugás…Por eso, he llegado a la conclusión de que no voy a decir de-este-agua-no-beberé nunca jamás (mierda… a partir de este paréntesis)…Porque, seamos realistas, no sé ustedes, pero una servidora es un ser impulsivo y me ennnncanta…
Este es el típico post que nunca pensé que escribiría. Y nunca lo pensé porque soy una persona que aunque se suele exponer nunca quiere dar todo de sí misma. Intento ser lo más honesta que puedo y hablar con ustedes y contarles partes de mi vida, pero aún así, me cuesta hablar de todo de mi y en el fondo soy un poco cobarde.
Igual ayer hicimos una reflexión entre amigas de lo que significa el concepto de amistad y de como lo vivimos todas. Y una persona me dio una lección moral inmensamente grande. Me hizo darme cuenta que es importante ser sinceras y que a veces callarse cosas porque no sabes como decirlas es igual de malo. Así que hoy he decidido hablarles de mi mejor amiga.
Una buena amiga me dijo que ser amiga en los buenos momentos es muy fácil, pero que las personas que de verdad te quieren están contigo en las malas. Y solo hay una persona que siempre ha estado conmigo en los momentos buenos y malos de la vida. Mi esposa, la señorita Genix,
Lo que les digo puede resultar totalmente pasteloso y muy en plan pareja romanticona hardcore. Pero lo cierto es que no es así, no tiene nada que ver con eso, sino todo lo contrario. Verán durante mucho tiempo he estado muy cegada por el sueño de tener un bebé. Tanto que me ha sido imposible ver las cosas que tengo y que son reales. Y me cuesta trabajo admitirlo en público pero no es sino otra gran verdad. He estado tanto tiempo metida en mi misma y mis sentimientos que no he sido capaz de ver los sentimientos de las personas que están a mi alrededor y sobre todo los de mi mejor amiga. ¿Y qué hizo ella? Pues echarme un cable, y ayudarme y hablar conmigo y aguantar mis pavadas por lo que sabe que hay dentro de mi en lugar de quedarse con lo que estaba sucediendo. Esa es una amiga hardcore.
Jane Lynch se ha convertido por méritos propios en una de las lesbianas más conocidas en el mundo. Su personaje de Sue Sylvester nos ha hecho renegar, reír y hasta lagrimear un poco en Glee, pero también la hemos visto como la abogada de L Word (¿la recuerdan?) y en miles de personajes más en series de televisión como artista invitada (la mujer tiene un currículo que nos duraría horas mencionar). Y por eso y mil cosas más la revista Vogue ha centrado su atención en ella para hablar sobre su nuevo proyecto: publicar sus memorias.
Así es, la mujer y su esposa Lara Embry (con quien se casó el año pasado) han pasado por una buena sesión fotográfica para la revista al más puro estilo de Thelma y Louise y han aprovechado para promocionar que Jane publicará un libro con sus memorias llamado **»Happy Accidents» que podremos comprar el próximo otoño.
Por supuesto, el libro tocará el tema de su homosexualidad, y es que si Jane no se ha cortado un pelo en hablarlo en televisión mucho menos en un libro que nos contará anécdotas de toda su vida.
Señoras el lado lesbicanario tienta mucho. A veces por todas las razones equivocadas del mundo, pero igual tienta. Y si no me creen pues pregúntenle a Judith y Raquel de «La que se avecina» que en el episodio pasado decidieron probar las mieles sáficas una con la otra.
La cosa es más un gigantesca broma que otra cosa, resulta que las chicas van a la despedida de soltera de Reyes (lesbiana) y todas las amigas de la mujer le tiran los tejos así que deciden hacerse pasar por novias. Por supuesto a nadie le basta con que lo digan, hay que probarlo y ellas deciden hacerlo besándose que es más o menos lo que hacen todas las chicas hetero cuando quieren probar que son lesbianas.
La cosa es que el beso no es que fuera desagradable para ninguna y dado que las relaciones que han tenido con hombres últimamente son un fraude deciden ir más allá para probarse a sí mismas si en realidad pueden batear por el lado lesbicanario o que.
Ohhhhh diosssaaaassssssss… Por finnnn… ¡¡¡¡Lo he conseguido!!!! Ayyssssss, lo que he sufrido… ¡Hola blog! ¡Hola Rogue! ¡¡¡Lesbicanarias queridaaaassss!!! Hola… Voy a llorar de la emoción… Se preguntarán por qué tanta efusividad manifiesta… verán, resulta que hace meses, después de una caída del servidor, quedé perdida por la red… dando tumbos entre webs, blogs, servidores, buscadores, redes sociales y qué se yo… que soy una pobre mindundi que no entiende del amplio mundo de internet… pobre yo, tan pequeñita, perdida sin rumbo en un paraje tan vasto… No me quedó otra que cambiar el chip, así que decidí tomármelo como un viaje de autodescubrimiento… Brad Pitt se fue siete años al Tíbet, pues yo me recorro la red, ¿qué pasa? No se pueden ni imaginar la de cosas que he visto y descubierto, ya les iré contando… Total, que hace un par de días, el muñequito del MSN me indicó el camino a Google, donde una de las o (la más simpática, la otra es una borde) me abrió la puerta que llevaba hasta mi maravilloso y perdido hogaaaaaarrrr… aysssssss… Vale, igual no cuela, pero ¿a que es más divertido esto que les cuente que he estado superliada y mil cosas aburridas más?
En fin, hoy me dirijo a ustedes hermanas mías, para compartir un pequeño gran descubrimiento que he hecho… Hace unos meses, una amiga me regalo este libro de poemas: Lo que me mueve por dentro, que no había podido leer hasta el momento, una lastimita, porque es simplemente maravilloso… Escrito desde una perspectiva totalmente lesbicanaria, su autora (Montserrat Sacramento) es una sevillana que creció y reside en Las Palmas (cuántas mujeres habrán sido reclamadas a la tierra por mis paisanas…). Se trata de una colección de poemas desde y para la sensibilidad femenina, y cuando digo sensibilidad, no quiero decir sensiblería; son poemas francos, escritos desde la experiencia, desde lo vivido; de tal manera que, a medida que vas leyendo, reconoces y revives experiencias propias. La escritora rememora y comparte momentos, sensaciones y sentimientos íntimos y delicados en cada uno de los poemas que lo componen.
Es importante para mi ser abierta y honesta sobre mi bisexualidad…Recibo cientos de cartas de gente sobre el asunto…Nunca he querido ser llamada hipócrita, pero tampoco quería que mi sexualidad se convirtiera en un truco. Hay un montón de gente que dice «Oh soy bisexual». No, has besado a una amiga… Mi mamá y mi … Leer más
Llevaba tiempo sin leer un libro, es lo que tiene estar siempre con rollos existenciales 😛 no te da tiempo para la diversión. El caso es que esta semana por fin he terminado de leer Carta con diez años de retraso de Olga Guirao, y como siempre que leo algo que me gusta he decidido contarles un poco sobre el libro para que decidan si lo quieren tener también en su «lesboteca».
Quizá lo que más me gustó al leerlo es que se aleja por completo de todo lo que había leído anteriormente con temática lésbica. Digamos que la sexualidad de la protagonista aunque es realmente relevante para la historia no es lo que la hace girar. Así que voy a empezar por ponerles el breve resumen de la contraportada para que sepan un poco de que va el libro:
Máximo Artó y Levita Boser, dos escritores de mediana edad que, en un principio, aparecen como simples amigos, van desvelando poco a poco, a través de los correos electrónicos que intercambian durante un breve lapso de tiempo, una peculiar historia que, secretamente, les ha mantenido a flote durante diez años. Sus tragedias personales, el curso de sus vidas, que guardan una extraña simetría, se funden al final en un melancólico encuentro entre supervivientes a las puertas de un nuevo milenio.
Señoras ¡por fin ha pasado! Nuestras queridas Brittanas se han besado y hay pruebas fotográficas y en vídeo de lo que ha sucedido. Vale, no ha sido en la serie, pero igual cuenta ¿no? Resulta que el tour del Glee! Live! In Concert! paro el domingo por Dublin y los afortunados asistentes pudieron presenciar el primer beso entre nuestras chicas porque Naya Rivera y Heather Morris se dieron un piquito.
El contexto fue una especie de sketch protagonizado por Blaine y Kurt. En el sketch Brittany se acerca a Blaine para decirle que quiere besarlo y él le dice que lo siente pero que su corazón ya está ocupado. Entonces Santana entra en escena y sucede esto:
Santana: Hola, acabo de escuchar que quieres besar a alguien (apuntando a Blake) y tu ya estás ocupado. Blaine: Sí. Santana: Yo te besaré Britt. Brittany: Vale, cerraré mis ojos. Blaine: Solo hazlo. Santana: ¿Lista? ¿Están listos todos ustedes? Uno, dos, tres. Brittany: La quiero, adiós.
¡Habemus 31 señoras! Y este es el tercer año consecutivo que me deseo feliz cumpleaños a mí misma en el blog. ¿Es eso de mala educación? 😛 En fin, si no me quiero yo a mí misma ¿quién me va a querer? 😛
Cada año de mi vida aprendo cosas nuevas, siempre supe que esta vida es un continuo aprender, pero a veces piensas que el tamaño de las lecciones será cada vez más chico, después de todo ya has vivido un montón de años, pero lo cierto es que a medida que pasan vas aprendiendo cosas más y más grandes. Es lo genial de esta vida ¿verdad?
El año pasado por ejemplo, pensaba que tenía mi vida super enfilada, que sabía exactamente por donde quería ir y era estupendo. Este he aprendido que nunca debes dar las cosas por sentadas y que todo cambia y evoluciona, y nunca debes quedarte estancado. También ha sido una lección bonita.