La semana pasada en Anatomía de Grey el barco de la relación de Callie y Arizona hacia aguas. Callie seguía resintiendo a su esposa y no toleraba ni hablar con ella y la patinadora seguía intentando ponerle una sonrisa a todo y hacer como que no pasaba nada para intentar que el barco no se fuera a pique. Al final hubo un pequeño entendimiento entre las dos en forma de beso que nos hizo sentir esperanzas de nuevo. ¿Avanzaremos otro paso más o iremos como los cangrejos?
Empezamos el episodio con Callie feliz como lombriz porque después del éxito que tuvieron con su paciente en el episodio pasado, ella y Derek pueden pasar a la segunda fase de su investigación y cada vez está más cerca de su verdadera meta, que es conseguir una mejor prótesis para Arizona.
Owen interrumpe su conversación para recordarle a Derek que tiene que reunirse con unos tipos que manda el presidente del país porque quieren que investigue junto con ellos más sobre el mapeo cerebral. Callie responde que no por él, porque su cerebro le pertenece, el cuerpo y todo lo demás es de Meredith, pero el cerebro es de Callie hasta que terminen la investigación.





