En el episodio pasado de Tierra de Lobos nos quedamos con una Isabel que sigue sufriendo por la muerte de Cristina. Encima la loba por fin descubrió que fue su marido el que acabó con la vida de su chica y por su puesto se lo ha tomado muy mal. Encima tiene a Nieves en plan «sucesora» de Lobo dándole la vara, lo único bueno que tuvo fue su plática con la Tata, que le dijo que no tenía nada de malo ser diferente y que cuando se actúa con el corazón no hay nada que perder.
El capitulo comienza con Isabel y Rosa recordando a la Tata (recordemos que murió al final del último episodio), las chicas hablan de lo mucho que la han querido y de lo poco que sabían realmente de ella. No han podido avisarle a sus familiares de su muerte porque no los conocían. Rosa comenta que ellas eran su única familia y su hermana está de acuerdo.
Nieves interrumpe su conversación para avisarles que las han convocado para la lectura del testamento de su padre. Rosa piensa que seguramente le habrá heredado todo a Elena y Nieves está de acuerdo. A Isabel desde que murió Cristina todo le trae sin cuidado así que no presta atención y Nieves se lo echa en cara, así que nuestra loba favorita opta por marcharse para no seguirla escuchando.






