Escrito por: Desiderata
Soy incierta de nacimiento… casi invisible por tímidez, que no afloja ni con el paso de los años. Tengo treintaytantos y escribo a orillas del Tormes. Me gusta encontrar la felicidad en las cosas pequeñas de la vida, cosas que hace que la vida valga la pena. Tengo algunos defectos como lo de ser lectora, serie-adicta y buscadora compulsiva Y cómo diría Juan Gelman “Escribo en el olvido / en cada fuego de la noche / cada rostro de ti.”
¿Preparadas para el capítulo final de esta gran serie que nos da tantas y tantas alegrías lesbicanarias? Pues ¡allá vamos! Spencer por fin se ha decidido a ducharse y peinarse para invitar a sus amigas a un té con pastas. Lo normal a su edad. Que no digo yo que no este mejorcito de lo suyo pero algo misteriosa sí que está la chica. Eso sí, por fin Spencer conoce a Shana. Que no sabemos nada de Paige pero Shana está abonada a la serie. La cosa es que Shana tiene una competición con Emily en eso de la natación.
Jenna está de vuelta en la ciudad porque es el último capítulo de la temporada, bueno, lo mismo no es por eso pero cómo en esta serie siempre hay grandes acontecimientos al final de cada temporada supongo que es porque Jenna nos va a dar alguna sorpresita. Resulta que Jenna y Shana son más que amigas (no se me ocurre ninguna otra manera de explicarlo). ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Por qué? Son los grandes enigmas que me plantea este capítulo. Que hay más incógnitas y alguna respuesta. Resumiendo Spencer está ya integrada con Mona y toda su trama y fue la que secuestró a hijo de Ezra y ha llegado a un acuerdo con Mona: el viernes en su fiesta entregará a las chicas a la trampa que Mona tiene para ellas para poder ver a Toby.


