Señoras este fin de semana estoy feliz- Primero porque este episodio de Anatomía de Grey ha tenido grandes dosis de Arizona y unas cuantas de Callie. Y segundo porque me han concedido la nacionalidad española. Ahora soy binacional :P, aún me quedan unos cuantos meses de espera, papeles y mucha burocracia de por medio, pero por lo menos me la han concedido. Pero pasando a los temas que realmente les interesan vamos a hablar de lo que pasó entre Callie y Arizona esta semana.

Empezamos el episodio con Arizona corriendo por el parque… ais… que lindas piernas tiene… bueno tenía… bueno ustedes me entienden. La mujer está ahí, más feliz que una lombriz haciendo ejercicio cuando de repente le llega un aviso y tiene que salir pitando al hospital.
El caso es el de una mujer que ha estado en un accidente de avión y tiene una fractura abierta de fémur que parece infectada. ¿Les suena de algo? La camilla entra por urgencias a toda máquina y la patinadora intenta seguirla para curar a la paciente pero la pierna empieza a dolerle y cuando se mira se le rompe como si fuera de cristal. La pobre cae al suelo y está ahí doliéndose cuando de repente despierta de su sueño. Ha sido todo una pesadilla.
Callie se despierta también pero la rubia le dice que no pasa nada y se vuelve a dormir. Claro que nosotros sabemos que sí que pasa algo. Nuestra Arizona esta sufriendo del «miembro fantasma», es decir está experimentando mucho dolor en la pierna que ya no tiene.


