Señoras, este viernes será recordado como uno de los días de fiesta más lesbicanarios del universo. Porque Callie y Arizona han tenido algunas de las escenas más lindas de toda esta temporada y aquí estamos, para celebrarlo, llorar, abrazarnos y reírnos juntas, como mandan los cánones de la buena conducta lésbica. ¡Prepárense y carguen el post con antelación porque les traigo como un millón de imágenes…es lo que tiene no poder decidirse solo por diez! ¡Allá vamos!

La semana pasada nos habíamos quedado con que Bailey había dejado de plancha a su futuro esposo para operar a Adele. Callie había confesado a Meredith y Arizona (y a Ben que andaba husmeando) que le había comentado a Bailey que podía salir por patas si no estaba segura de la boda. Y justo empezamos el episodio con Ben anunciando a los invitados que la boda se va a retrasar unas cuantas horas porque su esposa está en plena cirugía.
Callie siente que es la peor Dama de Honor del universo porque en lugar de aliviar los traumas de la novia los incrementó, así que decide que se va al hospital a ver que puede hacer. Meredith sin embargo la detiene porque ella es cirujana general, con lo que es más fácil que pueda sustituir a la novia en la cirugía y por esa razón nuestras chicas se nos quedan solas.
Arizona entonces les pregunta a Callie si de verdad le dijo a Bailey que huyera.





