No sé porque el capítulo de hoy no se titula sexo, mentiras y cintas de vídeo porque es el resumen del capítulo y de la temporada. Pero vamos por partes ¿preparadas para sufrir, llorar y gritar? ¡Allá vamos! El capítulo empieza por el final, vamos que nos adelanta el bombazo de que a alguien le ha pasado algo malo y de por medio está Emily mientras Hanna llora desconsoladamente con la compañía de la policía, ambulancias ¡y un difunto!. El policía que habla con Emily habla de difunto y víctima pero no sabemos si es la misma persona. Para entender todo lo que ha pasado debemos volver a un par de días antes. La semana pasada habíamos dejado Rosewood con Spencer viendo indicios por todo lados de que Paige era A-. Así que las chicas organizan una especie de intervención para convencer a Emily de que todo indica que Paige es A-. Por cierto que la referencia de Spencer a Sharon Stone en Instinto Básico me parece tan gay 😉
Pero Emily no está muy receptiva sobre la teoría de Paige cómo la mala de la película y menos con el juicio de Garret a la vuelta y todos los periodistas dando el latazo. Emily no puede creer que las chicas piensen que Paige es A- si no que es lo que A- quiere que crean para dividirlas (por eso del “divide y vencerás”). Así que cuando Spencer se encuentra en el instituto con Paige saltan chispas, así en plan gatas sacando las uñas. En realidad ambas están intentando proteger a Emily. Paige y Emily hablan de lo que está sucediendo y Emily termina contándole a Paige que hay alguien más aparte de Mona. Hay otra A-. Vamos a tener que empezar a hacer recuento porque en el último capítulo había dos con sudadera y capucha además de Mona, ya van tres encapuchaditos. Para aumentar el misterio Paige recibe un mensaje citándola en un cementerio ¿de verdad? Paige, no puedes darme este disgusto que yo te he defendido de las sospechas.



