
Escrito por: Caro
«Escribo desde el sur de España, más concretamente desde Sevilla, tengo 25 años. Soy una soñadora pero vivo despierta, un parte de mi mente vive aquí y la otra en lugares más lejanos y aunque mis ojos ven lo cercano, también, en ocasiones, ven más allá de las estrellas.»
Muy una semana más. Nos quedamos con las chicas dándose un beso casto y puro (bueno no tanto…) y a a partir de ahí el mundo interior de nuestra Rebecca revolucionado por completo. Los síntomas eran bastantes claros, pero aún así, unas veces piensa una cosa y a los diez minutos lo contrario. Eso se llama tener miedo y dudas a la dimensión desconocida…
En la familia de Rebecca pasa de todo, ya saben que es un poco telenovela de estas que en un mes pueden pasar cosas que no te pasan a ti ni en el resto de tu vida al completo. Problemas familiares para nuestra labios carnosos, pero que bueno tener a esa amiga para que te apoye y esté a tu lado esos momentos, y si, esa afortunada es Miriam.

La camarera le dice que lo que necesita para olvidar todo es un poco de…no, no chicas nada de drogas ni alcohol…bueno, esto último se puede plantear. Le sugiere distracción, y es que estamos de cumpleaños, es el de Miriam y la invita a su fiesta que es esa misma noche en el “No Limits”. La otra que es muy correctita, lo que es la educación… le extiende la mano y la felicita por su cumpleaños y le contesta que no sabe si podrá ir, y por su nerviosismo , no sé yo si es tan cierto que esté muy ocupada. De pronto le entra prisa por irse del lugar, pero menos mal que nuestra camarera tiene agilidad, y antes que se marche le suelta con una gran sonrisa “me encantaría que vinieras…” A mí me lo dice, como se lo dice a nuestra Rebecca y es q ni me voy, es más, la ayudo a organizarla (que hermosa que es la camarera).


