Bienvenidas a las soleadas playas de Venice señoras. Porque en este lugar no les podemos prometer la felicidad eterna, pero el sol está asegurado. ¡He dicho! La semana pasada habíamos dejado a Lara y Ani celebrando su noviazgo, a Gina llorando a mares por todas sus pérdidas y a Owen y Sami en su nidito de amor.

Y esta semana empezamos exactamente donde lo dejamos, es decir en el campamento africano de Owen y Sami. Los chicos han pasado una muy buena noche (aunque yo diría que dormir más bien poco). Así que se levantan de buen humor porque en sus propias palabras la noche ha sido «Amazing». Y es en este mismo momento en el que perdemos toda esperanza de traernos a nuestro bando a Sami. Cualquier lesbiana, bisexual o hetero con tendencias un poco lésbicas sabría que lo decente a decir en estas ocasiones es Awesome.
En fin que lo malo es que no les dura mucho la felicidad, porque cuando Owen enciende su celular se encuentra con cuatro llamadas perdidas de Gina. El niño la llama de inmediato y así se entera por fin de que su padre tuvo un ataque anoche y está en el hospital.




