¡Buenas buenas! Bienvenidas a Plan V.
Luego de razonamientos de lo más profundos de mi parte, he llegado a la conclusión que cuelgan un capítulo de Plan V por semana. ¿Ven? Sólo me llevó 2 semanas llegar a semejante razonamiento. Por supuesto, si esto no llega a darse de esa manera de aquí en adelante, tendré que rever todo mi razonamiento y culpar al destino o a cualquier otra cuestión no controlable por mí, total eso creo que puedo hacerlo bien.
Dejo de delirar y vamos al tercer episodio a ver con que nos sorprenden esta semana.
Este episodio podría ser algo así cómo ¿y a mí cuando? Es que eso es lo que se preguntan Darío y Flor respectivamente.
Darío siempre de príncipe consorte de la parejita torteril feliz comienza a cuestionarse porque a él no le pasa lo mismo.
Por su parte Flor, sigue haciendo terapia y lleva estos mismos pensamientos a su sesión.
Por supuesto sus casos no son iguales. El problema de Flor es que ya estuvo con todas las chicas del ambiente, y siente que necesita conocer alguien nuevo que cambie su situación. En el caso de Darío su problema es que siempre que conoce a alguien, comienza a encontrarle defectos, ¿será quizá que está enamorado del hermano de Pato?

