Nos encantan las series lésbicas y nos dedicamos a recopilar toda la información que necesitas de ellas para estar al día. Noticias, resúmenes de episodio, vídeos, entrevistas y todo lo que quieres saber de tus series favoritas.
Sí estás buscando por donde empezar no olvides echarle un vistazo a nuestra Guía de series lésbicas de 2026, en la que recopilamos todas las series que tienen personajes lésbicos, bisexuales o pansexuales en pantalla este año.
¿Quieres saberlo todo sobre la pareja lésbica de turno? Échale un ojo a nuestra fichas de parejas lésbicas. En ella te explicamos absolutamente todo lo que necesitas saber sobre cada una de las parejas que estás buscando.
Requeteholitas lesbicanaritas… Una semana más nos reunimos delante de nuestros ordenadores para observar, juzgar y ¿¿¿disfrutar??? el mundo Juliana… No se podrán quejar, la última vez fui buena y les dejé con buen sabor de boca: nuestras niñas amándome… ejem… amándose (upppssss… ¿en qué estaría pensando?) felices… Así que no se quejen si empezamos este resumen con noticias no tan halagüeñas…
Nos encontramos en el lugar dónde reside el amor y el Mamila a veces aparece para dar el coñazo; es decir, el apartamento de Mariana… Julia revisa la nevera pensando en qué desayunar cuando le viene una horrible y desagradable imagen a la mente: el Mamila y ella en la caaaamaaaaa… No voy a describir semejante abominación, porque ya me pasé demasiados resúmenes viéndole el culo al imbécil… Nuestra pequeAparicio rechaza la imagen como si de una invasión de cucarachas se tratara, pero nosotras sabemos que esto ha sido sólo el comienzo… Les contaré un pequeño secretito… la mejor manera de descubrir si puedes ser amiga de un/una ex es la siguiente: si cuando le/la ves, sigues teniendo ganas de cogértel@/tirártel@ o de tirarl@ por la ventana… asúmelo, no has superado lo de tu ex, así que no… repito… NO, bajo ningún concepto, estás preparada para ser amiga suy@…
En aquellos tiempos cuando las lesbianas no existíamos en televisión (o éramos asesinas múltiples del mal) las lesbianas adictas a la tele solo podíamos vivir de esa maravilla llamada subtexto. Es decir aquellas emociones y sentimientos escondidos bajo las líneas del diálogo que nos hacían soñar con que algo más pasaba entre las protagonistas aunque no fuera explicito ni se mostrara nada realmente.
Un ejemplo de esto fueron las primeras temporadas de Xena. Y es que una vez la producción se dio cuenta de la increíble química que tenían Lucy Lawless y Renee O’Connor se dedicaron a explotarlo al máximo para nuestra felicidad. El caso es que justo ahora se está emitiendo una nueva serie llamada Rizzoli and Isles y señoras nuestras dos protagonistas rebosan química por todos los poros. Es el nuevo placer culpable de las lesbianas y por eso estoy aquí para presentarselas.
Empezaremos por hacer las presentaciones oficiales, ante todo la educación chicas. Y vamos a empezar con la agente Jane Rizzoli (Angie Harmon) que nosotros conoceremos como la morena. La mujer es detective de homicidios de la policía de Boston. Su mayor ilusión es el trabajo y lo hace rápido y bien. Jamás llevaría tacones a una escena del crimen. Su media naranja (en más de un sentido) es la doctora Maura Isles (Sasha Alexander) una forense que ama su trabajo y es a veces un tanto abstraida y falta de tacto cuando se trata de hablar con la gente. Eso sí, a la hora de ir a la moda no hay nadie como ella que jamás iría con algo que no fuera a conjunto a la escena de un crimen. (Mmm forense…policía…¿de qué me sonaran?
El inicio de la temporada fuerte de series en EE.UU. está a punto de comenzar y ya todas nos mordemos los labios y castañeteamos los dientes en espera de ver que sucederá con todas esas lesbicanarias esparcidas por las series. En el caso de Anatomía de Grey se nos cuecen las habas por enterarnos de … Leer más
Muy buenas y bienvenidas unas semana más, a este quiero, no quiero, puedo, no puedo que se traen Ana y Teresa. El amor duele, sino, no sería verdadero amor. Eso dicen por aquí, por lo que, sin lugar a dudas, lo que sienten estas amigas lo supera con creces y, mientras una se da a la bebida e intenta encontrar una solución ante tanto problema laboral y amoroso, la otra la encontramos al borde de la depresión, no es ni la sombra de la persona que era, no habla, no come y se encuentra recluida en su mundo.
Y así encontramos a Ana, a la cual se encuentran pidiendo trabajo, sin saber los demás, que ella misma muy pronto estará con los periódicos en la sección de trabajo buscando algo interesante acorde a sus capacidades. Mientras Teresa está en su casa sin querer salir ni ver a nadie. Sale a la calle debido a causas mayores, la falta de comida en su nevera, en un momento dado nuestra García se desorienta y no sabe dónde está, suerte que la ve Lucía y la lleva con Mauricio, el médico.
Mauricio piensa que ha sido otra crisis y tras hacerle unas preguntas, aunque la paciente se quiere ir, este le recomienda que se eche dormir en la cama de Lucía, ahí en la casa y a continuación llama al simpático de su marido. Cuando llega le comenta que el estado emocional de su mujer es alarmante, que solo quiere estar sola y que huele a diez kilómetros que está entrando en depresión…sufro tantísimo…El médico le pregunta por qué dejó de trabajar su mujer, porque era algo que le hacía mucho bien, pero el maridito toca pelotas le dice que “ambos” lo decidieron porque los estaba separando y Mauricio le aconseja que vayan a ver a un especialista.
Por allá por el 2008 conocimos a Tania G y seguimos sus aventuras durante el tiempo que duró en Operación Triunfo. Y es que se convirtió en una de las poquisimas mujeres en el mundo del espectáculo español que admite ser lesbiana sin ningún problema. Yo hasta les escribí una carta abierta para agradecérselo. El … Leer más
¡Bienvenidas sean de nuevo señoritas! Disculpad tanto tiempo sin aparecer pero me he tomado unas largas y geniales vacaciones. Y, además de eso, el verano y el calor me vuelven vaga (más que de costumbre), así que me ha costado Dios y ayuda sentarme a escribir esto, pero no podía dejarlas por más tiempo sin su dosis semanal de amor casto y puro en Strawberry Panic!, así que… ¡Empezamos!
Nuestro undécimo capítulo comienza con que… ¡el verano también ha llegado a la Academia! Y si recuerdan (y si no ya estoy yo aquí para refrescarles la memoria) nuestra pequeña Nagisa-chan había aprobado todos los exámenes, por lo tanto tenía luz verde para ir a la escuela de verano a pasárselo genial con sus lesbifriends. Así que nos encontramos con nuestras chicas en el autobús camino de la escuela de verano con todas sus compañeras. Por desgracia para Nagisa-chan (y para algunas de nosotras también) Etoile-sama no ha podido acudir, pues tiene un montón de cosas que hacer en verano en la Academia.
Por fin llegan a la escuela (bueno para que nos entendamos es una residencia de verano, pero lo llaman escuela, pero ni clases ni nada, solo son 3 días para estar de relax en la playita… AISS se ponen los dientes largos) y se reparten los cuartos. Mientras todas las chicas se ponen sus respectivos bikinis para ir a la playa, en la Academia St. Miatre, Shizuma-sama está atendiendo a unos invitados que han acudido a visitar la escuela, y también tiene que rellenar un montón de papeles y de impresos como parte de su trabajo Etoile.
Volvemos con las chicas, que están todas jugando en la playa, y la Hermana Dire dirigiendo el cotarro.
¿Nadie le ha dicho nunca a esta mujer que el negro da mucho calor en verano?
Siempre, SIEMPRE, siempre, en todas las series adolescentes, hay un capítulo que revuelve alrededor del baile de bienvenida de la escuela. Y casi SIEMPRE en dicho capítulo pasan cosas… interesantes, por así decirlo. Déjenme adelantarles, que Pretty Little Liars no es la excepción.
El episodio de hoy comienza con una Aria deprimida por su rompimiento con Ezra Fitz. Las chicas piensan que todo se debe a la separación de sus papás, y la tratan de reanimar hablándole del baile de bienvenida, y diciéndole que todo se va a solucionar. Ya que Aria acepta ir, las demás empiezan a hablar de sus asuntos.
Hanna quiere ganar el premio de la reina del baile. Spencer está muy ocupada organizando todo porque claro, es la presidenta del comité, y tendrá su primera cita oficial con Diego González, alias Alex en esta serie. Sí, es Diego González el de Rebelde. ¿Qué hace aquí? No me pregunten a mí. Luego le preguntan a Emily que a quién llevará. Ella responde que sola. Aria dice que ella también irá sola. Spencer bromea que harían una buena pareja y Aria pregunta que cuándo pasó a ser Samantha Ronson. Emily se sonroja un poco, y busca apoyo en Hanna, quien dice:
Hennnnmanas, estamos aquí reunidas para continuar con la contemplación y admiración del mundo Juliana o cómo-hacer-que-mi-sencilla-vida-se-vuelva-un-culebrón-que-ni-yo-misma-aguante…
La semana pasada dejamos a las chicas reunidas con el Mamila imbécil para hacerle una propuesta, que servidora esperaba no fuese indecente (más que nada por eso de que me provocaría vómitos y malestar general y no está el horno pa’ bollos); y ahí es dónde lo retomamos… Según palabras de Julia, las muchachas quieren ofrecerle un “Pacto de Amor y de Paz” (pero a estas niñas, ¿qué les pasa? ¿Estuvieron viendo Hair en plan lavado de cerebro? ¿Se tomaron un tripi?); como es natural, el taradito se descojona y les sugiere que mejor opción sería un trío (bueno, es una forma de plasmar el amor y la paz…) o que se dejaran de estupideces (como odio tener que darle la razón al imbécil, pero es que estas niñas tienen ideas de cabo interino, el amor y la paz lleva su tiempo…). Mariana le explica que verle tan jodido les da penita (eso, tú remata, que sutileza por dios…) y han decidido ofrecerle su amistad por lástima (esto es el subtexto, lo analizo y así se ahorran buscar el doble sentido, aunque está muy clarito… porque la niña, cariño, lo que se dice cariño, no le tiene al Mamila); evidentemente, Armanditoritori les manda a la chingada/mierda y que les vaya bonito.
Las niñas se van a Villa Aparicio a cocinar (cocinar, discutir, reconciliarse… que dinámica más extrañita) y aprovechan para despedirse de Renata (que se marcha con su familia), y bueno, ahí se quedan cocinando, bromeando, queriéndose… Por su parte, el Mamila, que se quedó reflexionando (o algo similar), decide hacer una visita a Alma por eso de que es la psicóloga oficial de la serie y porque siempre sale más barato contarle tus problemas a una conocida; la superAparicio se sorprende, pero está encantada de poder ayudar al imbécil (ya saben, tiene debilidad por los traumas ajenos…) y le aconseja que explore su lado femenino (que levante la mano aquella a la que le ha parecido una chorrada, ¿sólo yo?… vaya… ¿será que me estoy volviendo intransigente?). Bueno, y así es como nuestro Mamilita se convierte en asiduo a los talleres de Alma, para que explore e indague… ¿será que funcione?
Nuestra Marianita anda sensible y aprovecha una visita imprevista de Utopio para proponerle que acerquen posiciones e intenten conocerse un poquito más, y es que nuestra niña es fuerte, pero no es de piedra… por mi parte, intuyo que el apoyo de su padre va a ser muyyyy necesario en adelante… estoy muy negativa, lo sé, pero es que esto pinta no feo, lo siguiente… Parte de ese proceso de conocerse implica a Julia y es que Utopio quiere saber más sobre su relación y sobre cómo se siente su hija… lo resumiré en una palabra: ENCOÑADISIMA… Mariana está enamorada, no, enamorada no, lo siguiente; siente un amor que no puede describir con palabras, pero tiene miedo de que esa pasión no vaya a durar siempre, como a ella le gustaría…
Ayyyy, cielo, el que no corre riesgos, no gana…
Buenas, buenas…. ¿preparadas para un capítulo donde nadie va a cantar, ni se va a enredar en las sábanas de su amigo ni ninguna de esas cosas? Genial, entonces arranquemos.
La semana pasada lo último que supimos fue que nuestra confundidísima protagonista había sufrido un episodio de stress que además de hacerla delirar durante casi todo el episodio, nos dejó ¿tranquilas? al verla cantar en el hospital como si esto fuera un musical. Pero nada, que aquí el tiempo pasa rápido, las penas hoy son alegrías y lo que ayer eran locuras hoy son una anécdota.
Malena siguiendo al pie de la letra lo que indicó el Dr.Anónimo del capítulo anterior, se dirige a ver a la Dra. Ema Brosio (Julieta Díaz), especialista en enamorar bellas y confundidas pacientes. Bueno, la verdad que no…mejor les relato como pasaron las cosas.
Malena acude a su consultorio y la recibe Ema con la típica media sonrisa de los médicos, que no te llegan a mostrar todos los dientes porque tampoco es que les contaste un chiste, sino esa media sonrisa como para que te sientas cómoda, aunque nadie esté cómodo en el médico, y ellos lo saben, pero aún así, insisten en ser amables. Ema le hace las preguntas de rigor sobre como se siente, mira su tomografía, pero definitivamente lo que más me llamó la atención fueron las 4 o 5 veces consecutivas que se acomodó el pelo que se le venía sobre la cara, a ver caramba, ¡deje esas manos quietas que me pongo nerviosa!
Señoras, parece que ha pasado un siglo desde la última vez que pudimos ver a Gina, Ojitos Azules o Ani en nuestros ordenadores. Pero afortunadamente ¡ya las tenemos de regreso! porque la segunda temporada de Venice está a la vuelta de la esquina y para empezar a levantar el hype ya han lanzado el primer … Leer más
Bienvenidas de nuevo a este paseo por los 50, en el que el amor entre dos personas del mismo sexo puede ser realmente complicado. Teniendo en cuenta el tipo de sociedad, en la que la represión estaba a la orden del día cuando hablamos de mujeres y donde la homosexualidad y el adulterio eran delito, … Leer más
Escribo desde Buenos Aires, Argentina, no es lo más al sur que se puede estar, pero casi, así que si bien geográficamente tengo una visión austral del mundo,mi imaginación no conoce fronteras.
Me gusta encontrar belleza en lo extraordinario y lo cotidiano, lo grandioso y lo pequeño, así que no es raro verme con una cámara de fotos de aquí para allá captando todo aquello que ven mis ojos y más, en especial lo imperceptible.
Bienvenid@s al capítulo final de Sugar Rush, momento de definiciones y para nuestra pelirroja, momento de decisiones.Todo el tiempo tomamos decisiones, algunas más importantes que otra, pero a nuestra protagonista le llegan un par juntas en poco tiempo.
¿Ayudar en el parto de su madre si Nathan desaparece?
¿Mudarse con Saint? Y está es LA decisión.
Ni bien Saint le ofrece quedarse en su casa así pueden pasar más tiempo juntas, y de paso ella no tendría que volverse a su casa para estudiar, Kim no lo piensa demasiado y le dice que sí. Pero ¿lo pensó bien? ¿Está segura? La respuesta es obvia, no lo pensó ni 2 segundos…por eso cuando se da cuenta de la situación en la que está metida acude a los mejores métodos: cara o cruz, listas de pros y contras…que por supuesto no la llevan a ningún resultado claro.
Bienvenid@s nuevamente, les prometo que este capítulo no tenemos tríos polémicos, ni poliamor, ni nada que se le parezca…de hecho este capítulo va a ser más bien…musical…
Pero a ver, antes de llegar a eso, siempre tenemos que pasar necesariamente por el drama o por la tragicómica vida de las hermanas San Juan. El anterior capítulo había terminado cuando Malena había visto a su hermana Virgi acostarse con Damián, con lo cual su reacción de momento es una incógnita.
Como era de esperarse, aún en esta familia disfuncional, determinadas cosas merecen explicaciones y reclamos. Malena está enojada con Virginia y le recrimina lo que hizo, le recuerda que Damián le da igual, que es alguien que hoy está, mañana no, pero que ella es su hermana.
Le dice que si por un minuto hubiera pensado en su hermana, no lo hubiera hecho, pero claro, como es infeliz considera que todos los que la rodean tienen que serlo también. Virginia le responde que si acaso ella es feliz, y Malena le dice que no, pero que en su infelicidad ella (Virginia) tiene mucho que ver. Virgi le dice que por favor no le eche la culpa a ella, que si es infeliz es por mérito propio, que ella no tiene ningún crédito en eso.
Malena llorando le dice que está harta de todo, de todo lo malo que sucede en esa casa, que está cansada de todo y de todos. Virginia la frena y le dice que ella también está cansada, pero que le tendría que agradecer que ella esté ahí, porque en definitiva a ella también le gustaría tener a alguien a quien siempre echarle la culpa de todo.