Aquí estoy de vuelta, como les había prometido, para traerles lo último sobre la no-trama de Ana y Teresa en Amar Es Para Siempre. Digo no-trama porque las habrán pasado canutas, pero totalmente fuera de cámara.
Desde la última vez que les escribí he visto capítulo tras capítulo que me ha dejado cada vez más molesta, y cada vez más comprobando que este ha sido el insulto más grande a una trama lésbica que haya seguido, y eso que he seguido muchas a través de los años. Es más, creo que es el insulto más grande a una trama que haya seguido, heterosexual u homosexual.
Las dejé cuando Héctor se entera que las habían identificado con sus huellas y tiene que contarle la verdad a Asun porque les llega una carta del juzgado.
Desde entonces la trama ha girado alrededor de los enfados de Asunción y Héctor. Ella se siente muy herida porque él le mintió y, agárrense, piensa que lo hizo porque en el fondo aún tiene sentimientos hacia Teresa. Así hemos estado, escena tras escena de estos dos peleándose, de Asunción reclamándole, de Bonilla tratando de convencerla de lo mal que lo ha estado pasando Héctor, Asunción replanteándose su relación con Héctor porque le mintió… aparentemente la verdadera tragedia es esta mala racha que esta pasando este matrimonio, no el que una familia entera haya sido inmolada. De Ana y Alejandro no se habla, solo se habla de Teresa por su relación con Héctor. Todo, todo traído por los pelos y sin sentido alguno.