Nuestro episodio de Chica Busca Chica comienza con una Carmen que sigue muy dolida por los cuernos del tamaño de estatuas de la libertad que le metió su novio. Esta en su consulta tratando de orientar a una paciente que tiene problemas con su marido pero esta vez en lugar de abogar por el diálogo le incita a que le deje porque proyecta sus problemas en ella.
Cuando se va su paciente Carmen se queda con dolor de cabeza y cara de que-demonios-estoy-haciendo y esta dispuesta a pasar una larga temporada de la llamada depresión del sillón cuando alguien toca su puerta y resulta ser Nines que a parte de llevarle las llaves le entrega un regalito. Carmen lo abre de mal humor y se encuentra con un reloj de arena que según Nines no tiene idea de para que sirve pero no se para.
Carmen: ¡Lo que me faltaba ya! ¡¿Se puede saber que haces tu con Mónica?!
Nines: ¿Yo que he hecho?
Carmen: ¿Qué que has hecho? Te metes en casa, te la follas y encima vienes a ver si te puedes follar a la amiga también
Nines: (poniendo su mejor cara de soy inocente y me has insultado) Mira yo he venido a traerte las llaves.
Carmen: ¿Las llaves? ¡Si es que todos son iguales!
Pero las mujeres somos raras y para que beber solas si podemos hacerlo acompañadas así que Carmen se sirve algo que yo creo que es tequila pero puede ser cualquier chupito misterioso y le sirve uno a Nines también. Acto seguido se dedican a zamparse la botella entera a base de rellenar el mini vaso.











