Bueno chicas, ya está bien, reconozcamos que el mundo televisivo lesbicanario es muy duro, muchas veces hemos llorado a lágrima viva con nuestras parejas favoritas y hasta nos hemos enlutado con algunas. Que no les engañe mi introducción negativa, pero hoy toca resumir el último capítulo de la temporada de Anyone But Me, y bueno, a algunas sé que les encantará el final y otras sacarán su pañuelito. Muchas quieren que siga ese amor de Vivian y Aster que ha superado tantos obstáculos en estas dos temporadas mientras que otras, esperan que Ricitos entre en acción y se lleve a la futura periodista. Vamos a descubrirlo a la de ya.
Pues bien, el capítulo comienza con Elizabeth, en el centro del escenario, quejándose porque lo que se supone que tenía que ser un ensayo se ha convertido en un monólogo, ya que solo está ella en el lugar, y empieza a hacer lo que todas haríamos, coger el teléfono y localizar al personal disperso uno a uno.
A continuación nos vamos a la sede del periódico estudiantil en la que vemos a una lesbiana de élite, con esto me refiero que tiene unas pintas de bollo importantes, de estas niñas que hasta tus abuelos se dan cuenta que caminan por la acera de enfrente. Está leyendo la tira cómica que por fin ha visto de luz de Archibald y Vivian, sobre el chico de color y la periodista lesbiana… cualquier parecido con la realidad es solo eso… Le pregunta a ricitos si ya la vio, ésta que no tiene ni idea, se sorprende porque al final su amiga lo hizo, y se pone a leerla. A esto que llega la prota y Sophie la felicita diciéndole que realmente tiene agallas, pero nuestra Vivian le responde que es lo que tenía que hacer y ahí hay un cruce de miraditas y sonrisitas que para las lesbicanarias no pasa desapercibido.








