La semana pasada en Anatomía de Grey descubrimos que Arizona tiene el super poder de vaticinar cuando se va a enfermar. No sé yo si me gustaría tenerlo, pero la patinadora no sería perfecta sin el. Por otro lado, Callie encontró a su pareja perfecta, pero no sufran señoras, me refiero al plano profesional, porque resulta que Jo es la alumna perfecta de Orto que nuestra morenaza estaba esperando. ¿Listas para ver que les depara el destino esta semana a Callie y Arizona? ¡Pues vamos a ello!
Nuestro episodio comienza con nuestra parejita platicando con Derek sobre la nominación al Harper Avery. Y aquí hago una pequeña pausa para decir que estoy feliz por Cristina porque todos sabíamos que llegaría a este momento. ¡Más vale que la hagan ganadora! Que se nos va y no quiero perderme el momento en el que Cristina Yang recoja su primer Harper Avery, porque seguro vienen muchos más después de estos.
En fin que Derek se ofrece a llevar a Zola y Sofía a la guardería y nuestras chicas se quedan platicando de MEG. ¿Y quien es esa mujer? Pues una que tiene totalmente hipnotizada a Callie, pero para suerte de Arizona, es porque es una maquina genial que cuesta millones de dólares y que les va a servir a ella y a Derek para avanzar en su proyecto.
Arizona sonríe porque ve que Callie está super emocionada y le dice que seguro es porque quiere ganar un Harper Avery ella también. La morena le dice que en realidad su ilusión es conseguir que una persona amputada pueda andar utilizando la robótica, pero que si en el proceso se lleva un premio tampoco es que vaya a negarse a recibirlo.
Y entonces surge la siguiente conversación:













