La semana pasada en Black Sails seguíamos con Max y Eleanor separadas, pero cada una luchando para conseguirse un lugar en la Nassau. Eleanor perdonó al señor Scott y se convirtió en la salvadora de los esclavos y Max ayudó a Calico y Anne a poner el burdel en orden. ¿Listas para el último episodio de la primera temporada de nuestras piratas lesbianas?
Nuestro episodio comienza con la señora Mapleton pidiéndole explicaciones a Calico, porque repentinamente ha visto que sus ingresos han disminuido en cantidades industriales. Calico le explica que ha hecho cálculos de lo que se robó antes de que Max llegara a imponer algo de orden y se lo está descontando. A ella las rebajas de ese tipo no le gustan, así que lo amenaza diciéndole que le va ir con el chisme a todo el mundo de que se cargó a Noonan y va a terminar en la horca. Nuestro pirata no se amedrenta en lo más mínimo, de hecho en lugar de ceder la corre del lugar.
La mujer sigue dando la vara, así que Max mete su cuchara y le dice que todos los comerciantes de Nassau están encantados con los nuevos servicios así que a nadie le van a interesar sus cuentos chinos. La señora Mapleton se va fúrica, pero Max y Calico se quedan brindando por su nuevo alianza y es que ahora será Max la que reine sobre las chicas.











