La semana pasada Leslie Shay continuó su romance con Devon, una chica a la que le hacen gracia las mujeres drogadas. Vamos, que todo lo que tiene de guapa lo tiene de loca. Dawson sigue molesta con Shay y las cosas en la villa Shawson no tienen pinta de mejorar señoras. Vamos a ver si cambia la cosa en este episodio de Chicago Fire.
Empezamos mal señoras, porque lo primero que vemos es a Dawson preguntándole a Kelly por Shay. Al parecer la mujer llega tarde a su turno y Gabriella está sola en caso de cualquier urgencia. Severide responde que no es la niñera de su compañera de piso así que no tiene ni idea de donde anda.
Entonces llega la rubia por la que todas estábamos llorando acompañada por supuesto de Devon. En cuanto entra Gabriela le lanza una mirada de: «me has dejado esperando más de los cinco minutos de rigor». Shay le dice que no empiece, que sabe que llegó tarde pero que ya está ahí y todo está solucionado. Dawson sigue enfadada, así que le comenta que si necesita que alguien la reemplace ella no tiene ningún problema en pedirle a alguien que se pase. Shay le responde que no hay necesidad y las dos tienen un duelo de miradas matadoras en mal plan.









